
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Islamofobia: la intolerancia fanática de nuestra era

viernes, 10 de septiembre de 2010
sábado, 4 de septiembre de 2010
UTILIDADES DE LA ISLAMOFOBIA
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http://identidadandaluza.wordpress.com/2010/08/25/utilidades-de-la-islamofobia/
Nasreddin Peyró/Identidad Andaluza
Islamofobia y antisemitismo
La islamofobia es un fenómeno exclusivo de la cultura occidental, y tan antigua como los primeros proyectos de expansionismo militar europeos que se toparon con la resistencia de los pueblos musulmanes (tan antigua como las Cruzadas). La islamofobia comparte con el antijudaísmo o el racismo antigitano la criminalización colectiva de toda una cultura, el recelo y la hostilidad contra millones de personas individuales, satanizadas en bloque en virtud de sus señas identitarias básicas. Como “semítico” es una categoría lingüística —y no “racial”, como les gustaba pensar a los maestros de Hitler en el siglo XIX—, y en cuanto la lengua del mensaje coránico es el árabe, podíamos decir que la islamofobia es parte del antisemitismo. A tenor de la cantidad de mensajes que hoy se generan contra la cultura islámica en Europa, añadiríamos que la islamofobia es el principal discurso de corte antisemita de nuestros días. No son las sinagogas los centros que, por ser lugares de reunión de miembros de otra cultura, se consideran hoy potencialmente “sospechosos” o “peligrosos” en Occidente: son las mezquitas. Y la forma de fabricar el peligro en torno al diferente, la forma de criminalizar en función de la adscripción cultural sigue siendo la misma. De nuevo una supuesta “identidad europea” homogénea se contrapone con tintes raciales o racistas a esa cultura-abominación de enfrente, la “cultura enemiga” que, para mayor alarma, “está dentro”, “entre nosotros”… Si uno hace la experiencia de copiar las noticias de los periódicos actuales sobre la “amenaza islamista” cambiando cada vez la palabra mezquita por sinagoga o imam por rabino, se encontrará entre las manos con textos que en nada se diferencian de los que produjo el antijudaísmo más virulento del pasado siglo.
Lo horrendo del antisemitismo contra los judíos, tal como lo practicó el fascismo alemán entre otros, no fue sólo la persecución de la religión judía y de sus miembros. Fue antes que nada la persecución de millones de seres humanos en función de su opción religiosa o cultural. Con cualquier otro colectivo tratado de esa forma —y no olvidemos la silenciada historia de la persecución de los gitanos en Europa— la historia habría sido igualmente atroz, a pesar de quienes hoy se rasgan las vestiduras con los ghettos de la Europa central y no con los pueblos alambrados y emparedados de Gaza, o con Auschwitz pero no con Guantánamo. Así pues, quizás habría que decir algo también sobre la historia de los mea culpa entonados desde Occidente sobre el antisemitismo. Algunos anti-antisemitas de hoy, por llamarlos así, sólo tremolan el tema del antisemitismo cuando les sirve para apoyar propagandísticamente las agresiones militares del Estado de Israel, pero la esencia del crimen colectivo racista les deja indiferentes cuando las víctimas no son reciclables para tal cometido. Otros anti-antisemitas, sin embargo, condenan el genocidio contra el pueblo judío en los años treinta como condenan todos y cada uno de los genocidios perpetrados en el mundo, sea cual sea la etiqueta que se les haya puesto a las víctimas. La tragedia palestina de nuestros días es la prueba de fuego para saber de unos y otros.
El antisemitismo en su sentido clásico, como antijudaísmo, ha sido formalmente condenado por Europa desde el final de la Segunda guerra mundial, pero no como antiislamismo. A pesar de que los clichés, la lógica de los discursos e incluso los fantasmas esgrimidos sean básicamente los mismos (una “raza” que amenaza a la civilización europea). “Se siguen difundiendo sobre los musulmanes estereotipos que nadie se atrevería a emplear al hablar de los negros o de los judíos”, escribió Edward Said en su siempre recomendable Orientalismo. “Antiislámico” es una palabra positiva de nuestros días, que muchos asumen con orgullo, como le pasó a “antijudío” en la medianoche del pasado siglo.
Sin “leyes raciales” que lo sancionen, el musulmán o la musulmana de hoy pueden ser abiertamente considerados como “sospechosos” sólo por su aspecto o por alguna seña cultural que indique su condición, como han mostrado estos días los buenos clientes blancos de algunas líneas aéreas comerciales. Recordemos que en estos recientes episodios de “falsas alarmas” los agentes del orden procedieron inmediatamente a la detención de …las víctimas de la discriminación racial, no a la de los alborotadores. De facto, bajo el discurso islamófobo de alta intensidad que vivimos en estos tiempos, prácticamente todo musulmán en Occidente es sospechoso mientras no se demuestre lo contrario. Se está criminalizando en bloque a toda una parte de la especie humana, se habla en público de un choque mundial con ella y se sueña en voz alta con su extinción. Quizás haya un día en que todo esto pase, cuando los actuales planes de conquista planetaria fracasen —in sha Allah— y la humanidad vea entonces con perspectiva y objetividad la magnitud de la espantosa situación de vigilancia y acoso en que se encuentran los musulmanes y las musulmanas de hoy por el mero hecho de serlo.
La islamofobia es útil. Tiene en realidad, como las navajas suizas, varias y complementarias utilidades. Ninguna de ellas es, por decirlo así, muy “elevada”. Obedecen a intereses nada desinteresados. Me propongo en las líneas que siguen señalar algunas de las utilidades de la islamofobia, y así explicar por qué está hoy aquí entre nosotros, más activa que nunca, heredando y perfeccionando lo más eficaz de la experiencia propagandística racista y antisemita.
La islamofobia sirve para crear un clima de apoyo a las guerras coloniales
La islamofobia, como se ha dicho antes, parte de los tiempos del primer expansionismo militar europeo y llega sin solución de continuidad hasta nuestros días. Se vincula indisolublemente a la guerra de conquista colonial, y puede decirse que aumenta o se atenúa en Occidente en función de las posibilidades de nuevas aventuras militares. En la actualidad, con los planes imperiales del fundamentalismo norteamericano en marcha, la islamofobia ha pasado a ser uno de los discursos dominantes y permanentes de los medios de comunicación occidentales. Algunos analistas de la comunicación han señalado cómo artículos y programas sobre la “amenaza islamista” aparecen con regularidad cronométrica en los grandes medios haya o no una noticia “real” de la que hablar. Lo que ocurre es que la cadencia de los mensajes islamófobos no la marcan supuestas noticias reales sucedidas en Occidente, como por ejemplo posibles comportamientos delictivos atribuidos a musulmanes, sino —si se me entiende al hablar así— acontecimientos sucedidos en los estados mayores de los países con veleidades imperiales, y en los países atacados o por atacar. También sigue los altibajos de popularidad de los partidarios de la guerra, como los vídeos del misterioso agente de la CIA que intentan vendernos como “paladín del Islam”, que aparecen cuando a la popularidad de Bush más falta le hacen. El biorritmo de la islamofobia sigue las incidencias de las invasiones de países de mayoría musulmana, y de los calendarios bélicos previstos. La última “amenaza islamista desarticulada”, la de los gatorade explosivos de Blair, ha sido denunciada por muchas voces, no precisamente musulmanas, como un abierto montaje vinculado directamente a los avatares de la agresión israelí al Líbano.
Creando la imagen de una “etnia” (como se dice en Occidente tras caer en desgracia el término “raza”) abominable, ominosa, sangrienta, cruel, una etnia que “nos odia” y que “quiere destruirnos”, es más fácil presentar su asesinato colectivo como algo “necesario”, si no incluso digno de aplauso. Las guerras coloniales son genocidios en mayor o menor escala y hay que compatibilizarlas con una imagen de sí mismo que a Occidente le gusta ostentar, y es su altísimo respeto por los derechos humanos. ¿Cómo conciliar los derechos humanos y las bombas de racimo, Estrasburgo y Abu Ghraib, la celebración de la caída del Muro de Berlín y el apoyo a quienes construyen el Muro de Palestina? Utilizando un discurso que deshumanice a los colonizados (pues los derechos humanos sólo se aplican a los humanos, como su mismo nombre indica). Los mensajes islamófobos están repletos de descripciones que hacen a los musulmanes seres bestiales, fanatizados, despreciadores de la vida, carentes de la capacidad de razonar, que es en la tradición aristotélica occidental lo que diferencia a un ser humano del que no lo es. Las parodias de información que generan los grandes medios occidentales sitúan en su Islam imaginario prácticas repulsivas de toda índole que es necesario “abolir” sin tardanza. Para abolirlas hay que “abolir” forzosamente aldeas, campos de refugiados, ciudades, infraestructuras para la supervivencia, hay que abolir la vida en paz de países enteros, pero toda esta destrucción es necesaria, “colateral”, para acabar con el Mal con mayúscula, con las legiones de la anti-humanidad que nos amenaza en cuanto occidentales.
Es difícil pensarse como un ser preocupado por la vida y la dignidad humanas cuando se apoya explícitamente una masacre. La única opción es imaginar que la masacre no ha sido realmente de personas como uno mismo, sino de algún tipo de monstruos subhumanos. La caracterización supuestamente biológica o antropológica de los colonizados como seres “inferiores” tiene una larga tradición en la cultura europea. Podemos decir que Europa suele estar tan orgullosa de sí misma porque sigue creyendo en la superioridad “blanca” que argumentó en sus páginas coloniales hasta la saciedad. Hoy quizás pocos se atreven a hablar de “razas inferiores”, pero sí de “etnias” inferiores, y sin duda de “culturas” inferiores, sociedades de semipersonas sin dignidad cuyas cifras de bajas puedan ser contadas por miles en los telediarios de mediodía sin que a nadie se le atragante siquiera el almuerzo.
La islamofobia sirve para frenar la solidaridad con la resistencia del Tercer Mundo
Las resistencias palestina o libanesa son tan “terroristas” para Israel como lo fueron las resistencias yugoslava o griega para el III Reich. En todos los casos se trata de intentos de defensa armada contra un ejército extranjero invasor, ejército que además se destaca especialmente en el empleo de medidas sin precedentes de destrucción y terror de la población civil (el ejército nazi batió la marca mundial de atrocidades, y el ejército sionista todavía ha sabido superarlo). Las resistencias en cualquier rincón del mundo donde el eje imperial haya decidido clavar sus estandartes deben ser aisladas como condición previa para su aniquilación. En tiempos de la dualidad de los bloques militares, Israel apostó por calificar a la resistencia árabe de “comunista”, beneficiándose así de la enorme maquinaria de la propaganda anticomunista americana y de las simpatías que la lucha contra tal cosa suscitaba en el seno de la OTAN. Pero los regímenes del “socialismo real” cayeron, y el comunismo como tal dejó de aparecer en los primeros puestos de las listas de amenazas al Wall Street way of life. Hubo en aquellos días un breve período de indecisión sobre dónde se encontraba el nuevo peligro universal que el imperio necesitaba (período rastreable en la historia del cine norteamericano de aquellos meses: mafias rusas, submarinos soviéticos descontrolados, Serbia… Canadá propuso humorísticamente Michael Moore en una película antológica). Pero pronto las cosas volvieron a estar claras: el nuevo Imperio del Mal, como calificaba Reagan a este tipo de montajes, era ahora el “islamismo”.
El Islam como amenaza mundial tenía ciertas ventajas estratégicas para los halcones del imperio (las zonas de recursos energéticos a saquear en Asia y África estaban habitadas mayoritariamente por musulmanes), además de beneficiar enormemente a Israel, empeñado en ser el señor de facto de todo el Oriente Medio. Pero el fantasma de la “amenaza islamista” tenía una ventaja todavía mayor respecto al anterior espectro de la “amenaza comunista”: la islamofobia era más radical, más antigua, mucho más extendida en Occidente que el anticomunismo. Si “el comunista” había llegado a ser para la inmensa mayoría de los norteamericanos un ser indescriptiblemente repulsivo y rechazable, la cosa era muy distinta en la mayoría de Europa, donde una resistencia colonial de corte socialista contra el imperio podía concitar incluso previsibles simpatías. Teniendo sobre su cabeza todos los siglos de propaganda contra los “sarracenos”, toda la producción del orientalismo colonial, “el islamista” aventaja con creces al “comunista” como candidato a espectro universal. No hay color. Con el fantasma del “islamista” por fin era posible aterrorizar irracionalmente, y prácticamente sin fisuras, a todos los occidentales. John Exposito describió en detalle en aquellos años noventa cómo los “expertos” en “planes comunistas secretos” de Estados Unidos e Israel se reciclaban vertiginosamente, de la noche a la mañana, en expertos en Islam. Quien encontraba amenazas indescriptibles en las páginas de los libros de la editorial Progreso era el mismo que al día siguiente volvía al plató de televisión con el Corán bajo el brazo. “Expertos” sólo en fabricar amenazas y alarmas al fin, éstos son los islamólogos de nuevo cuño que hoy se dedican a hablar de los musulmanes y del Islam en los foros más estridentes de Occidente. El objetivo es el mismo: fabricar una amenaza que colocar ante las miras de las armas del imperio. Y hay que reconocer que con el cambio, desgraciadamente, han llegado más lejos.
Durante la última agresión israelí al Líbano hemos podido ver que en muchos foros de internet se reproducía un mismo debate. Foros de los llamados “movimientos sociales”, solidarios en principio con el país libanés agredido, se paralizaban de pronto en debates interminables sobre la cuestión de que si la solidaridad con el Líbano podía implicar el apoyo a una organización “islamista” como Hezbollah. En muchos de estos foros contra la guerra los miembros más activos se vieron obligados, al parecer ante sí mismos, a realizar explícitas declaraciones de rechazo al “islamismo” o al “integrismo islámico”. De hecho lo que se producía en estos foros no era más que un reflejo de lo que estaba sucediendo en la esfera mediática más pública. Israel estaba intentando cortar toda solidaridad para con sus víctimas civiles del Líbano diciendo en muchas cadenas y con muchas voces que estaba “luchando contra la organización terrorista Hezbollah”.
En esos días ¿qué había de rechazable en Hezbollah para tantas personas solidarias de aquí? Era una organización que estaba resistiendo eficazmente a Israel y era musulmana. La resistencia eficaz contra la agresión israelí no parecía ser en principio lo que les producía el rechazo. Entonces la aversión, lo que impedía toda proximidad, toda solidaridad abierta, era el ser musulmana (“islámica”). Así muchas manifestaciones contra la guerra de Israel celebradas aquí aclamaban un poco metafísicamente a una “resistencia” sin rostro que había en el Líbano, sin querer citar en absoluto a Hezbollah (yendo así en contra del comportamiento del pueblo libanés de toda condición). El “problema” de la solidaridad de la izquierda occidental con la resistencia palestina es igualmente el carácter “islámico” de Hamas. Hay un discurso antiislámico de izquierdas no menos virulento en ocasiones que el de derechas, discurso que —puesto que identifica lo “islámico” con la quintaesencia de “lo religioso”— considera que es un acto de sano laicismo racionalista no mostrar demasiadas simpatías con quienes hoy intentan resistir en primera línea al imperialismo norteamericano y sus aliados, si no son “laicos” al estilo occidental (que es la única forma de ser “laico”). Nótese que el componente “religioso” no es un problema para estos sectores cuando se trata de aceptar a organizaciones cristianas en los foros sociales o en las coordinadoras de ONGs, ni tampoco ha sido un problema cuando ha aparecido —siempre en su vertiente cristiana— en la composición del gobierno sandinista o incluso en los discursos del presidente venezolano. En todos estos casos esa izquierda occidental ha sabido, lúcidamente, mirar más allá de los indicadores “religiosos” y descubrir el cariz social de esas opciones políticas. Sin embargo, en el caso de la solidaridad con la resistencia en el mundo musulmán, la mera percepción del componente “religioso” es un revulsivo inmediato y completamente paralizante: Voltaire y Bakunin se aparecen en efigie en ese momento y exigen una explicación taxativa del ilustrado occidental, el tema de las señas “religiosas” se convierte en una cuestión filosófica gravísima que no admite ambigüedades. Por cierto ¿se han dado cuenta de que hasta a las banderas “iraquíes” de las manifestaciones solidarias de aquí les falta las palabras Allahu Akbar? (aunque estas palabras las pusiera el régimen “laico” de Saddam Husain y su primer ministro cristiano Tariq ‘Aziz…). Podríamos preguntarnos entonces: ¿Deben renunciar los pueblos de la Tierra a vivir sus culturas para poder recibir la solidaridad de la izquierda occidental? ¿Deben conservarlas sólo como “tradiciones” pintorescas que le den color al planeta, pero que no discrepen de la forma occidental de ver el mundo (con sus compartimentos de lo “religioso” y lo “laico”, lo “espiritual” y lo “material”, etc.)?
La islamofobia sirve para manejar mejor la mano de obra semiesclava de la inmigración
La inmigración es un fenómeno de magnitud planetaria que los países occidentales saben que deben asumir. Se habla ya en ocasiones, todavía pocas, sobre la necesidad de los emigrantes para poder cubrir las pensiones sociales, la demografía e incluso los cupos de tropas. Los emigrantes constituyen una fuerza de trabajo imprescindible para el mantenimiento de las actuales sociedades occidentales. El “problema” está en que el modelo neoliberal no contempla la concesión de muchos derechos laborales. Se trata de liquidar los que quedan del período de relativa opulencia de antaño, no de extenderlos a nuevas franjas de la población trabajadora. Los despidos se suceden en los empleos antes más estables, y los puestos más blindados se clausuran a golpe de prejubilación y de “premios” para irse a casa. El objetivo ideal del neoliberalismo es disponer de una bolsa de mano de obra lo más barata posible, en condiciones de abierta semiesclavitud, una mano de obra que pueda ser desechada o utilizada a golpe de fluctuación de mercado, sin derecho a exigir nada cuando no sea requerida. La “regularización”, la división de los inmigrantes entre “con papeles” e “ilegales” funciona de hecho como un grifo que abre o cierra esta fuerza de trabajo no según sus necesidades como personas sino según las necesidades de mercado. La utilización, básica en algunos sectores como el agrícola, de la mano de obra “sin papeles” está dando muy buenos resultados. Los trabajadores en estas condiciones no tienen derecho ni a vivir en las ciudades de sus patrones, sólo en chabolas escondidas de la vista general. Amenazados permanentemente con la detención, la expulsión o el hambre, los trabajadores “sin papeles” son sometidos a las peores condiciones laborales y vitales, incluso a tener que trabajar confiando en la benevolencia del patrón para recibir efectivamente algo por su trabajo. Esta inmigración semiesclava entra ya en los cálculos del desarrollo de sectores importantes de nuestra economía privada. Como toda colectividad sometida a maltrato y sobreexplotación, el peligro de los temporeros “irregulares” está en su organización y en su protesta. La mayoría de los trabajadores extranjeros que sobreviven en estas condiciones es o se prevé que sea del continente africano, específicamente de países de mayoría musulmana. El foro tradicional donde reunirse y tratar los problemas colectivos es en la cultura musulmana la mezquita. Porque una mezquita no es lo que en el mundo cristiano se entiende por un “templo”, sino un lugar de reunión, comunicación y conocimiento. Es fácil prever que surgirán —ya han surgido— protestas colectivas y públicas de los temporeros “ilegales” obligados a trabajar en condiciones infrahumanas por sueldos de miseria y a vivir bajo latas y plásticos.
Fue la coalición de extrema derecha de Berlusconi la primera voz oficial europea que propuso, ya en 2002, que “cualquier inmigrante que tuviera una mancha policial” fuera “vigilado en el contexto antiterrorista”. A comienzos del año siguiente, en enero de 2003, se produjo en Italia la primera “redada contra la inmigración clandestina” organizada ya como “operación antiterrorista”. Veintiocho inmigrantes de origen pakistaní, “sin papeles” y dedicados a la venta ambulante en Nápoles, fueron detenidos como “extremistas islámicos” y acusados de estar preparando un atentado contra una base de la OTAN en Italia, dado que en una página de uno de los periódicos encontrados en una de sus casas aparecía una foto de un general norteamericano. Berlusconi se granjeó inmediatamente la admiración de todo el fascismo europeo: “El único estadista europeo que ha sido capaz de ponerse de pie y defender los valores de Occidente”, dijo de él en esos días la página web del neonazi British National Party. Un mes más tarde los tribunales italianos se vieron obligados a poner a todos los inmigrantes en libertad por falta absoluta de pruebas. En los años siguientes el gobierno Berlusconi apadrinó nuevas redadas contra inmigrantes “sin papeles” a cargo de fuerzas especiales antiterroristas. Aznar y Acebes no tardaron en aplicar en España la política militar-policial para la inmigración inaugurada en Italia, al igual que otros países europeos. Comenzó así la perversa asociación en nuestros medios entre “inmigración e islamismo”, o “terrorismo”, que para el discurso islamófobo todo es lo mismo. Comenzaron a aparecer inmigrantes sin permiso de trabajo que “recaudaban dinero para Al-Qaeda” al vender hachís en las esquinas o robar relojes, que tenían en sus modestas viviendas sospechosas “sustancias blanquecinas” que echaban en la lavadora y hacían espuma, jornaleros pobres, vendedores ambulantes, incluso pequeños confidentes de la policía, convertidos todos por unos días de impacto informativo, en las cabeceras de los periódicos y en la apertura de los telediarios, en “desarticulados” agentes de sofisticadísimas redes terroristas internacionales.
Su puesta en libertad por falta de pruebas, seguida frecuentemente de su expulsión, no ha alcanzado nunca a ser noticia destacada en los medios y así el público desinformado ha podido creer que seguían en prisión y que el montaje informativo, pese a las evidencias y a la sentencia judicial, había sido verdad. El diplomático británico Craig Murray acaba de hacer un balance de las detenciones de inmigrantes musulmanes en Gran Bretaña desde que empezaron las guerras del fundamentalismo norteamericano: “Se trata pura y simplemente de un hostigamiento de los musulmanes a un nivel sorprendente. Del millar amplio de musulmanes detenidos en Gran Bretaña en el marco de la ley antiterrorista sólo el 12 % se ha visto finalmente acusado de algo concreto. De los que han sido acusados, el 80 % ha terminado siendo absuelto. La mayor parte de los que finalmente son condenados —sólo un 2% de los detenidos— no lo son por algo que tenga alguna relación con el terrorismo, sino por delitos menores que la policía acaba encontrando al trillar una y otra vez, con minuciosidad, las ruinas de las vidas que han roto”.
Los trabajadores inmigrantes sometidos a la sobreexplotación y a la ausencia de derechos deben tener encima sin descanso la espada de Damocles de su detención y de su expulsión, debe evitarse a toda costa la aparición de “cabecillas” que puedan expresar y representar sus reivindicaciones. La vigilancia “antiterrorista” de lugares “donde se reúnen musulmanes” viene como anillo al dedo a esta nueva pero antigua forma de explotación. Presentar las mezquitas o musallas de trabajadores inmigrantes como posibles “focos de integrismo”, sus protestas como pretendidos “sermones incendiarios”, etc., supone el poder justificar el trato de esta población semiesclava a punta de arma si es necesario, imponerle el silencio mediante el miedo policial, expulsarla en masa cuando convenga (no como un atentado a los derechos humanos, sino como una medida de “seguridad”), en definitiva: mantenerla como mano de obra colonial dentro del perímetro de la metrópoli.
Conclusión: la islamofobia sirve para construir una unión sagrada en Occidente
Durante la Primera guerra mundial se acuñó en Francia un término para el fenómeno que se produce cuando se logra polarizar a toda una sociedad contra la amenaza —real o imaginaria— de un “enemigo exterior”. Esta palabra, con la que se pretendía abolir o paralizar los debates sociales dentro de Francia mientras durase la guerra con Alemania, era Union Sacrée (Unión Sagrada). Pocos se atrevieron a rebelarse en aquellos días contra las uniones sagradas que se fueron convocando en todos y cada uno de los países beligerantes, sobre todo porque la bayoneta ayudaba a resolver cualquier duda que pudiera albergarse. Y más uniones sagradas siguieron proclamándose en todas las guerras que vinieron después, hasta el punto de que surgieron voces maliciosas que llegaron a decir que no eran las guerras el motivo de las uniones sagradas, sino que las uniones sagradas eran el motivo de las guerras. Uno de los casos más sonados de guerra provocada para obtener la unión sagrada, y no al revés, se produjo durante la última etapa de la dictadura argentina, cuando la confrontación sobre las Malvinas con Gran Bretaña quiso unir a jornaleros con latifundistas, a torturados con torturadores, a demócratas con dictadores.
Lograr hacer creer en un enemigo exterior que amenaza con su existencia “a toda la sociedad”, que justifica la construcción de un “nosotros” homogéneo y chauvinista, es el sueño de todo Poder. Pero dentro de ese flamante “Nosotros” indestructible ¿cuál de nosotros, como personas individuales, diferentes, cambiantes, prevalecería? Por ejemplo, cuando se habla de que los emigrantes tienen “otras costumbres” ¿cuáles son esas “nuestras” costumbres que estamos asumiendo? ¿La forma de vivir del ejecutivo, del skin, del funcionario, del okupa? Cuando acordamos que “tienen otra mentalidad”, ¿cuál damos por supuesto que es la “nuestra”? ¿La de monseñor Escrivá, la de Durruti, la de los triunfitos, la de Vázquez Montalbán? Normalmente el Poder propone estas uniones sagradas para conseguir la adhesión incondicional a él, a sus modelos y a sus valores, no para rebajarse a buscar alguna media popular. Cada vez que el Poder está con dificultades de legitimación social tocan a rebato las campanas del enemigo exterior: “¡Qué sería de nosotros sin los bárbaros!” escribía Kavafis en uno de sus poemas. ¿Qué sería del “nosotros” occidental de nuestros días, los días de las guerras del fundamentalismo norteamericano, sin los “islámicos”? Y en aras de ese “nosotros” homogéneo se está arrebatando poco a poco el derecho a la diferencia dentro de Occidente, el derecho a que cada uno pueda inventar su propia vida y vivirla (aunque no sea la vida que los de arriba pondrían como modelo de “occidental”), el derecho al mestizaje fecundador. Yo creo que a eso se refería el hermano Malcolm X cuando dijo: “el racismo es suicidio”.
jueves, 2 de septiembre de 2010
Palestina Derribando Muros
Hoy de 20 a 21 Hs. de Argentina Mira en vivo.
Palestina Derribando Muros
http://barricadatv.blogspot.
Palestina Derribando Muros es un esfuerzo conjunto de BARRICADA TVFEDERACION PALESTINA (FEDERPAL), AARSOPAL, Canal 4 Darío yMaxi .
Conducido por Tilda Rabi y Rafael Araya Masry.
EN VIVO POR BARRICADA TV EMITIENDO DESDE EL CUARTO PISO DE IMPA.
SINTONICE BARRICADA TV EN www.barricadatv.org
Contacto: palestinadm@gmail.com
martes, 3 de agosto de 2010
Palestina Acercada
Durante los primeros meses del 2008, recorrí los territorios ocupados de Cisjordania, Palestina. Un viaje atravesando muros, viviendo y conociendo a un pueblo que existe y resiste, en su identidad, en su lucha, en su soledad.
Retratos de la vida diaria bajo la ocupación, la opresión, la violencia y la dignidad manisfestada en sus expresiones cotidianas.
Mientras el mundo todo cierra los ojos, un pueblo sigue de pie, sigue luchando por su existencia.
Una mirada sobre los palestinos y su lucha tan cercana.
TALCAHUANO 342 1º “14″
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
4382-8026 / 8029
Horario: de lunes a viernes de 14 a 21 hs.
Sábados de 10 a 14 hs.
Federación de Entidades Argentino Palestinas
تحاد ألجمعيات الفلسطينية الأرجنتينية
www.federacionpalestina.com.ar
info@federacionpalestina.com.
Riobamba 977- Ciudad de Buenos Aires- Argentina
viernes, 18 de junio de 2010
jueves, 17 de junio de 2010
Asamblea de Judíos contra el Apartheid y el Racismo Israelí

Asamblea de Judíos de Estados Unidos del 2010: Confrontando el Racismo y el Apartheid israelí. (19-22 de Junio de 2010)
Detroit, Michigan - 3 de Junio de 2010.
En menos de un mes, personas de todos los Estados Unidos y otros lugares se reunirán en la asamblea de Judíos de Estados Unidos del 2010: Confrontando el racismo y el apartheid israelí (La "Asamblea"). La Asamblea es un evento histórico que intenta fomentar relaciones, la transparencia política, la organización y el activisimo judío antisionista. Tiene lugar en un momento en que está creciendo el reconocimiento de la naturaleza brutal del estado de Israel, y un creciente número de personas se ven obligadas a retar su impunidad. Hasta la fecha, la Asamblea tiene unos 40 patrocinadores, se anticipan unos 200 participantes, y se ha ganado el interés de movimientos palestinos, de solidaridad con Palestina y antiracistas en los Estados Unidos, así como la atención de la mayor parte de los medios de comunicación judíos.
Dados los propósitos establecidos de la Asamblea, estamos esperando que se levanten desafíos en contra. IJAN, el principal organizador de la Asamblea, ya está recibiendo críticas basadas en supuestos inexactos o en objetivos políticos aparentemente diferentes. Con este trascendental evento en puertas, nos gustaría tomar un momento para aclarar los principios, posiciones y objetivos de la Asamblea y ayudar a corregir o prevenir malentendidos.
IJAN y la Asamblea se oponen firmemente al sionismo, el conjunto de ideas coloniales, políticas y prácticas exclusivistas que ponen a los Judíos por encima y a costa de los Palestinos. Por extensión, rechazamos el nacionalismo judío que subyace en el sionismo, un nacionalismo que borra las diversas historias judías y aboga por la seguridad a través de la separación, aislamiento y dominación de los otros. Creemos que la verdadera seguridad y libertad a largo plazo sólo se pueden encontrar en la emancipación de todas las personas.
Nosotros rechazamos expresamente la monopolización sionista de nuestras diversas historias, políticas, culturas y prácticas religiosas judías. Nosotros tomamos nuestra fuerza, y nos adherimos a ella, de la larga tradición de compromiso judío con la emancipación humana. Contra la traición sionista de esta tradición, y el secuestro de la historia judía, la Asamblea es un acto colectivo de los judíos que se reafirman y reconectan con una larga historia de participación en movimientos de justicia social.
Con este fin, damos la bienvenida a todos aquellos que 1) estén interesados en apoyar la organización de los judíos antisionistas como parte del más amplio moviento de solidaridad Palestino y las organizaciones antiracistas y antiimperialistas en los Estados Unidos y otros lugares, 2) estén comprometidos con los principios reflejados en el propósito de la Asamblea, sus objetivos, supuestos y expectativas, y 3) sean capaces de expresar este compromiso a través de la participación que apoya los objetivos y actividades de la Asamblea. Si bien damos la bienvenida a las discusiones en nuestra continua y creciente lucha para superar el potencial destructivo de los principios, prácticas y políticas sionistas contra vidas, territorios y demás, no toleraremos intentos de interrumpir, torpedear, provocar o atacar a los participantes, conferenciantes y coordinadores.
Red Internacional Judía Antisionista
(The International Jewish Anti-Zionist Network - IJAN)
Extraído de http://www.ijsn.net/home/
sábado, 12 de junio de 2010
El Jewish National Fund (JNF) [Fondo Nacional Judío]1 desempeñó un papel decisivo en la limpieza étnica2 de Palestina durante la Nakba de 1948, y sigue manteniendo hoy en día su función de apoyo al régimen de apartheid de Israel.3 El JNF proporcionó apoyo político, financiero y de inteligencia4 a las fuerzas sionistas en su conquista, masacres y operaciones de limpieza étnica que caracterizaron la guerra de 1948-49 y la Nakba Palestina. En la actualidad, el JNF controla grandes extensiones de terreno pertenecientes a millones de palestinos, desarrollándolas exclusivamente para personas de “nacionalidad judía”, un concepto establecido y promovido en los estatutos del JNF para excluir a todos los demás.
El JNF fue creado en 1901 para adquirir tierras y derechos de propiedad en Palestina y más allá de ella, exclusivamente para los asentamientos judíos. Mientras que a los palestinos indígenas se les prohíbe arrendar, construir, administrar o trabajar sus propias tierras, el JNF mantiene las tierras en fideicomiso para “aquellos de raza judía y sus descendientes” que habiten en cualquier lugar del mundo a fin de “velar por los intereses de los judíos en la región prescrita.”5
Para mantener este control racista sobre la mayoría de tierras palestinas confiscadas, Israel adoptó el modelo del JNF de administración discriminatoria de tierras como política oficial y estatal. En 1953, el Knesset israelí aprobó por ley un status especial para el JNF que le permitía desempeñar funciones gubernamentales en tanto que institución sionista (“sólo para judíos”). El JNF continúa operando como organización estatutaria6 bajo la ley israelita con control directo sobre el trece por ciento de la tierra del Israel de antes de 1967. Por ende, el JNF designa a seis de los trece miembros de la junta gubernativa de la Israel Lands Authority (ILA) [Autoridad de Tierras de Israel], que administra el trece por ciento del JNF, además del ochenta por ciento de todas las tierras de Israel. Es mediante esta relación con el JNF que Israel, país que se describe a sí mismo como la única democracia en el Oriente Próximo, asigna las funciones estatales de administración de tierras a esta organización estatutaria y discriminatoria.
Tras la Nakba de 1948 y la expulsión de unos dos tercios de la población palestina de su patria, el JNF fue remodelado como organización ecologista dedicada a actividades forestales. Los bosques, parques y lugares de recreo, construidos sobre las ruinas de cientos de pueblos palestinos destruidos y despoblados, han sido cruciales en los repetidos intentos oficiales de Israel de ocultar de la opinión pública toda evidencia de la limpieza étnica de Palestina. EL JNF es, por tanto, cómplice en la negación de los derechos de los palestinos a regresar a sus propias tierras, y a que les sean restituidas tras la debida compensación. También es cómplice de lavar la imagen de Israel como régimen de apartheid, colonización y ocupación.
Las actividades del JNF no se limitan al mandato de Palestina que la convirtió en Israel en 1948. El Canada Park del JNF, por ejemplo, se erigió sobre los restos de los pueblos palestinos de Imwas, Yalu y Beit Nuba, que el ejército israelí despobló y arrasó por orden explícita del General Yitzhak Rabin, por entonces comandante en jefe, durante la guerra de 1967. Además, mediante su subsidiaria Hemnuta, el JNF ha adquirido ilegalmente tierras y casas en la ocupada Cisjordania, y especialmente en la Jerusalén ocupada desde 1967.
En la actualidad continúan los proyectos de deportación y forestación, particularmente en el Naqab (Negev) y en Galilea. En estas zonas, los proyectos de “desarrollo”, en los que el JNF desempeña un papel importante, van dirigidos a la deportación forzada de los ciudadanos palestinos de Israel para dar paso a asentamientos exclusivamente judíos y a los parques y bosques del JNF.
El JNF sigue siendo un recaudador de fondos a escala global para la colonización y apartheid en Israel. A pesar de su complicidad en crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, y a pesar de su status como agente estatutario del Estado de Israel, el JNF y sus organizaciones afiliadas gozan de un status de ONG en más de cincuenta países como organizaciones ecológicas. Estas ramas del JNF se dedican también a promover el apoyo político necesario para legitimizar y promocionar el apartheid israelita, labor que facilitan las élites políticas, económicas y culturales de los países que han firmado como patronos del JNF.
Como pertenecientes al movimiento global para el Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) contra el Estado de Israel hasta que éste respete e implemente el derecho internacional, las organizaciones abajo firmantes apelan a la sociedad civil mundial a que se unan a nuestra campaña contra el JNF de la siguiente manera:
- Exponiendo y documentando el papel del JNF en la limpieza étnica de Palestina.
- Protestando y obstaculizando las actividades de recaudación de fondos del JNF a nivel mundial.
- Condenando las actividades del JNF en los tribunales populares y las comisiones de la verdad.
- Apoyando a las organizaciones palestinas e israelitas que luchan contra las deportaciones forzadas de los palestinos en el Naqab y Galilea.
- Pidiendo a las organizaciones que colaboran con el JNF, especialmente aquellas con mandatos ecológicos y antirracistas, que rompan sus vínculos con el JNF.
1 En hebreo, Karen Kayemet L’Yisrael (KKL) [literalmente, el “Fondo Perpetuo para Israel.”] En algunos países, las organizaciones afiliadas utilizan este nombre en vez de JNF.
2 Limpieza étnica mediante la expulsión, masacre y deportación de la población y otros delitos graves y crímenes definidos en la Cuarta Convención de Ginebra (1949), así como en el Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg (1945) y el Estatuto de Roma del Tribunal Criminal Internacional (1998).
3 El término apartheid se refiere al delito definido en el Artículo 2 de la Convención Internacional para la Supresión y Penalización del Delito de Apartheid (véase:http://treaties.un.org/
4 El JNF jugó un papel importante en la preparación de los “archivos de pueblos” usados por las fuerzas sionistas como principal referencia para planear y ejecutar la despoblación y destrucción de las comunidades palestinas en la Nakba de 1948 (veáse: Ilan Pappe, The Ethnic Cleansing of Palestine, Oxford: One World Press, 2006, pp. 17-22, Traducción al castellano, La limpieza étnica de Palestina, Barcelona, Crítica).
5 JNF/KKL Memorandum of Association
6 Organizaciones estatutarias o paraestatales son organizaciones que participan en las funciones del estado mediante un acuerdo formal y legal.
Adhesiones
- Palestinian BDS National Committee (BNC) [www.bdsmovement.net]
- The International Jewish Anti-Zionist Network (IJAN) [www.ijsn.org]
- Scottish Palestine Solidarity Campaign [www.scottishpsc.org.uk]
- Collectif Judéo Arabe et Citoyen pour la Paix, Strasbourg
- Collectif 69 De Soutien Au Peuple Palestinien [http://collectif69palestine.
free.fr ] - Canada Palestine Association
- Nederlands Palestina Komitee [www.palestina-komitee.nl]
jueves, 10 de junio de 2010
¡VENCEREMOS!
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We shall overcome, some day.
Deep in my heart, I do believe,
We shall overcome some day
We'll walk hand in hand, we'll walk hand in hand,
We'll walk hand in hand, some day.
Deep in my heart, I do believe,
We shall overcome some day.
The whole wide world around, the whole wide world around
the whole wide world around, some day.
Deep in my heart, I do believe,
We shall overcome some day.
We are not afraid, we are not afraid
we are not afraid, today.
Deep in my heart, I do believe,
We shall overcome some day.
We we will tear down the prison walls
Together we will tear down the prison walls on that day!
Deep in my heart i do believe
That we will tear down all those prison walls on thay day
And the truth will set us free
The truth will set us free
The truth will set us all free on that day
Deep in my heart I do believe
That the truth will set us all free on that day
And we shall overcome on that day
VENCEREMOS
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Venceremos, venceremos,
venceremos un día.
En lo profundo de mi corazón, yo tengo fe,
venceremos un día.
Caminaremos de la mano, Caminaremos de la mano
caminaremos de la mano un día.
En lo profundo de mi corazón, yo tengo fe,
venceremos un día.
El mundo entero, el mundo entero,
el mundo entero, un día
En lo profundo de mi corazón, yo tengo fe,
venceremos un día.
No tenemos miedo, no tenemos miedo,
No tenemos miedo, hoy.
En lo profundo de mi corazón, yo tengo fe,
venceremos un día
Tiraremos abajo los muros de la prisión,
Juntos derribaremos los muros de la prisión en ese día,
En lo profundo de mi corazón, yo tengo fe,
Que derribaremos todos esos muros de la prisión en ese día.
Y la verdad nos liberará,
La verdad nos liberará,
La verdad nos liberará a todos en ese día,
En lo profundo de mi corazón, yo tengo fe,Que la verdad nos liberará a todos en ese día,
Y venceremos ese día.
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George Roger Waters (born 6 September 1943) is an English rock musician, singer-songwriter and composer. He was the bass player, co-lead vocalist, lyricist, and one of the founding members of the rock band Pink Floyd. Waters was heavily involved with Pink Floyd's songwriting.
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George Roger Waters (nacido el 6 de septiembre de 1943 en Great Bookham, Reino Unido) es un músico y compositor británico de rock and roll conocido por ser bajista, y vocalista del grupo Pink Floyd. Roger es conocido por sus críticas y filosóficas letras.
Webs of Roger Waters
http://www.rogerwaters.com
http://www.facebook.com/ro
jueves, 3 de junio de 2010
CONVOCATORIA DE REPUDIO
LA FEDERACIÓN DE ENTIDADES ARGENTINO-PALESTINAS, CONJUNTAMENTE CON FEARAB ARGENTINA, ORGANIZACIÓN ISLÁMICA ARGENTINA, Y EL COMITÉ DE SOLIDARIDAD CON LOS PUEBLOS AGREDIDOS POR EL SIONISMO IMPERIALISMO CONVOCAN:
Este viernes 4 de junio a las 17 horas, desde el Congreso Nacional a la Embajada de Israel, para marchar y repudiar juntos esta nueva escalada criminal y exigir el respeto a los inalienables derechos del pueblo palestino.
EN TUCUMÁN:
Esta actividad se realizará en concordancia con las distintas movilizaciones en todo el país, de las cuales brindaremos más información.
Todo TUCUMAN debe y necesita manifestarse a favor de la vida, la justicia, y el respeto de una vez por todas del DERECHO INTERNACIONAL, por parte de esta entidad terrorista. Todas las agrupaciones sociales, partidos políticos, prensa en gral. y ciudadanos de buena voluntad son bienvenidos.
EN NEUQUÉN:
el sábado12hs en monumento a la Madre de Neuquén
Radio Abierta y proyección de videos
CONTRA EL TERRORISMO DEESTADO DE ISRAEL
Multisectorial de DD.HH.
Grupo Amistad Argentina Palestina de Neuquén (GRAMARPAL)
martes, 1 de junio de 2010
UNA OLA GIGANTESCA DE REPUDIO CONTRA EL ESTADO DE ISRAEL RECORRE EL MUNDO
http://www.terra.com.ar/feeds/
Buenos Aires, 31 de mayo de 2010 - 20:45hs.
Argentina-Medio Oriente-Protestas
Hubo protestas frente a la Embajada de Israel
Buenos Aires, 31 mayo (NA) -- Convocada por entidades palestinas y árabes, integrantes de varias agrupaciones políticas y sociales protestaron hoy frente a la Embajada de Israel en Buenos Aires por el ataque a la flotilla humanitaria que se dirigía a Gaza y reclamaron al Gobierno la ruptura de relaciones diplomáticas con el Estado judío.
Miembros del Partido de los Trabajadores Socialistas, el Partido Obrero, Movimiento Socialista de Trabajadores y Asambleas del Pueblo, entre otras agrupaciones, se movilizaron por la tarde a la sede israelí para repudiar el ataque, aunque ya se organiza una protesta "coordinada y aún más amplia" con otras agrupaciones de izquierda para el próximo jueves.
"Abajo el terrorismo del Estado de Israel"; "Castigo por criminales de lesa humanidad a los masacradores de Gaza"; "Ruptura de relaciones diplomáticas con el Estado sionista y anulación del tratado Mercosur-Israel", fueron algunas de las consignas de la protesta realizada en Avenida de Mayo y Chacabuco.
"Israel ha demostrado no tener límites en su agresión criminal contra el pueblo palestino. No basta con condenas verbales, sino que el gobierno argentino debe romper ya mismo el Tratado de Libre Comercio con Israel para no seguir beneficiando económicamente a un Estado genocida", señaló la dirigente del MST Vilma Ripoll durante la protesta.
El ataque también fue repudiado por la Federación de Entidades Palestinas, la Organización Islámica Argentina y la Confederación de Entidades Argentino-Árabes, que también pidió la anulación del acuerdo entre el Mercosur e Israel.
"Consideramos que tanto el Congreso como el Gobierno Nacional deben anular los acuerdos que han sido firmados con el estado sionista de Israel, tanto en el marco del Mercosur como bilateral en el plano tecnológico, ya que nuestra Nación de ninguna manera pueden tener como socio a un estado criminal como el Israel", señaló la organización en un comunicado.
Una ola gigantesca de repudio contra Israel recorre el mundo
Israel ya estaba súper desprestigiado por sus crímenes en Gaza, Cisjordania y El Líbano. Ahora lo está en mayor grado aún, luego de asesinar y herir personas desarmadas en un barco, en aguas internacionales.
sergiortiz@arnet.com.ar
http://www.elortiba.org/marin.
Una flotilla de seis barcos con 750 solidarios con el pueblo bloqueado en Gaza, portaba 10.000 toneladas de medicinas, alimentos y otros productos. Tres eran de bandera turca y habían zarpado de Chipre, en su última parada antes de llegar al puerto de Gaza, su destino. La caravana había sido fletada por la organización humanitaria turca Insani Yardim Vakfi, la Campaña Europea para Acabar el Asedio de Gaza (ECESG), su seccional de Grecia, la campaña sueca 'Barco a Gaza' y el Movimiento "Free Gaza".
Allí viajaban personas desarmadas. "La única arma que llevaba mi hijo era su cámara de video", declaró la mamá de español David Segarra, representante de Telesur. Pero el fin humanitario y la condición pacífica de los navegantes no fueron impedimento para que el 31 de mayo fueran asaltados por unidades de elite israelitas. Estas se descolgaron de helicópteros, con la nocturnidad habitual de las masacres, y llegaron a la cubierta del barco Mavi Marmara disparando ráfagas de sus fusiles.
El saldo provisional, porque el gobierno de Israel no ha querido dar mayores detalles, es que 16 personas fueron asesinadas y entre 35 y 50 más fueron heridas. El ministro de Defensa, Ehud Barak, alabó a los atacantes: "conozco a las unidades implicadas y a sus comandantes. Son lo mejor de nuestra gente".
El navío atacado estaba en aguas internacionales, a 65 kilómetros de la costa, por lo que el crimen de guerra tiene más condimentos aún de ilegalidad y hasta de genocidio. Así lo han entendido la casi totalidad de los gobiernos del mundo, que han hecho oír su repudio y el reclamo de investigación y castigo a las autoridades israelitas. Naciones Unidas, el Vaticano, la Liga Árabe, la Unión Europea y muchos otros gobiernos han criticado en fuertes términos.
Los pronunciamientos más enérgicos provinieron del jefe de gobierno de Gaza, Ismail Haniyeh; del presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas; de la citada Liga Árabe y del premier ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan. Este último, que había declinado visitar Buenos Aires como protesta contra el gobierno de Mauricio Macri, estaba en Santiago de Chile cuando el ataque sionista y regresó a Ankara.
La cancillería argentina adoptó una justa posición. El comunicado afirmó que "Argentina lamenta profundamente la pérdida de vidas humanas producida en este episodio y efectúa un llamado a que se lleve a cabo una completa y exhaustiva investigación de los hechos ocurridos". Además, expresó su "enérgico llamado al cese inmediato de actos de violencia que agravan la situación en Medio Oriente, y al levantamiento del bloqueo a la población de Gaza, permitiendo la libre circulación de las personas y el ingreso de ayuda humanitaria a la región".
Un bloqueo ilegal.
Ese último párrafo del Palacio San Martín da justo en el clavo. Es que Gaza está bloqueada en forma criminal por Israel ahora gobernado por Benjamin Netanyahu, pero las cosas estaban igual con los gabinetes anteriores, de Ehud Olmert, Ariel Sharon, Barak y el mismo Netanyahu.
En Gaza vive 1.5 millón de palestinos, absolutamente cercados por tierra, pues de un lado hay pasos cerrados por Israel y otros clausurados por Egipto. Y por mar, porque el Mediterráneo está patrullado por la armada israelita, que no les permite ni pescar en paz.
El bloqueo total de esa pequeña lonja se acentuó luego que en enero de 2006 el movimiento de resistencia islámica Hamas ganara limpiamente los comicios. En junio de 2007 y hasta hoy cayó un telón de acero sobre los puestos limítrofes terrestres. La impiedad para con los palestinos puede deducirse del hecho de que recientemente no se dejó pasar ni siquiera al lingüista estadounidense Noam Chomsky; no llevaba ningún libro-bomba sino alguno de sus premiados volúmenes.
Por mar, hasta ahora había sido imposible que se arrimara un barco con alimentos, pero al menos no se lo había abordado militarmente y disparado a matar. El intento abortado el lunes 31 fue la octava intentona de esos movimientos de solidaridad. Y a pesar de haber sido frenado a fuego y sangre, no está escrito que vaya a ser el último por aquello que han dicho los poetas, de que cuando más negra es la noche, allá nomás está el alba. El dolor de las familias de los 16 muertos y decenas de heridos, la indignación por la cobardía de los sionistas, la sensibilidad ante los padecimientos de los pobladores de la Franja, etc, pueden motivar nuevas "Flotillas de la Paz". Alguna vez podrán atracar en el puerto de Gaza y entregar su carga solidaria.
La población cercada por tierra y agua tampoco puede confiarse del aire. De allí les llegaron más de una vez misiles, bombas y cañonazos israelitas de las campañas "Primeras Lluvias", "Lluvias de Verano", "Nubes de Otoño" (2006), "Plomo Fundido" (2009). En la última tuvieron que lamentar 1.400 muertos.
Ese bloqueo fue comparado por el jurista sudafricano John Dugard con "Crear una prisión y tirar la llave al mar", según citó el profesor Ilan Pappé. Este, de origen israelita, tuvo que exiliarse en Inglaterra por las amenazas de muerte de la derecha de su país.
Poco imaginativos para mentir.
¿Cuál fue la explicación de la administración Netanyahu? Primero demonizar a los voluntarios de la flotilla, a los que presentó como traficantes de armas al servicio de Hamas. Segundo, y ligado a lo anterior, mentir con que esos navegantes recibieron a los pacíficos militares israelitas con disparos de armas de fuego y cuchillos. Debido a eso, claro, los agredidos no tuvieron más remedio que disparar y provocar esas muertes que, por supuesto, lamentan muchísimo. También hicieron un descargo: los navegantes habían arrebatado armas a los militares y las habían vuelto en contra de éstos.
Esta sarta de mentiras traen a la memoria los comunicados en la época de la dictadura militar en Argentina sobre supuestos enfrentamientos con la guerrilla, que eran excusa para matar presos políticos en "ley de fuga". También se parecen a la historia oficial de la masacre de Trelew según la cual Mariano Pujadas había arrebatado el arma a un marino y éstos se habían visto precisados a disparar y matar 16 guerrilleros.
Pero esta vez a Israel se le fue la mano. Es que entre los "extremistas islámicos" que viajaban en el Mavi Marmara había personas honorables de Turquía, Grecia, España, Argelia, Kuwait, EEUU, Reino Unido, Australia, Grecia, Canadá, Malasia, Serbia, Bélgica, Irlanda, Noruega, Suecia, Alemania y otros países. Incluso en Israel hubo gente en el puerto de Ashdod con carteles de "Free Gaza Movement".
Entre los "contrabandistas de armas" venían la irlandesa Maired Maguirre, premio Nobel de la Paz; las alemanas Annete Groth, diputada de la agrupación La Izquierda e Inge D. M. Coger, legisladora del mismo partido, y Norman Paech, también diputado germano; Marck Daly, senador de Irlanda; Henning Mankell, conocido escritor sueco, y muchas otras personalidades.
También había periodistas, como el valenciano Segarra, de Telesur, y el enviado especial del qatarí canal Al Yazira, James Elshayyal. Por eso hubo videos documentando el violento asalto; los genocidas están tomados con las manos en la masa, o sea con sus fusiles humeantes.
¿Qué explica la brutal acción de Israel? En primer término, su necesidad de mantener el cerrojo por la vía marítima. Si la flotilla llegaba a puerto, la cuerda que estrangula a los palestinos se iba a cortar. El premier dio orden de disparar para que la muerte de los solidarios de afuera confirme la muerte por hambre de los sitiados palestinos.
En segundo lugar, semejante violación de la ley internacional puede hacerla un loco o un íntimo aliado de Estados Unidos. Netanyahu es lo segundo y es responsable de asesinar palestinos, erigir el Muro del Apartheid en Cisjordania, ampliar colonias ilegales en Jerusalén Este y Cisjordania, bombardear Gaza, retener las Alturas del Golán de Siria, etc. Procede así porque cuenta con el apoyo del imperio, en particular del lobby sionista en el Departamento de Estado, Pentágono, Wall Street y los medios hegemónicos. No es de extrañar que de esos sitios no saliera ninguna condena al ataque del lunes 31 sino una hipócrita declaración de pesar y un amable pedido de investigación.
En cada país hay miles de problemas. Pero habría que tomarse un momento para que en todos se proteste por los crímenes en el Mavi Marmara y se boicotee el comercio con Tel Aviv. De lo contrario los asesinos seriales lo volverán a hacer impunemente.
http://www.mrecic.gov.ar/



