IJAN International Jewish Anti-Zionist Network (Red Judía Antisionista Internacional)

jueves, 17 de julio de 2014

DECLARACIÓN PÚBLICA Y MANIFIESTO del Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino

Las organizaciones argentinas firmantes e identificadas al pie de esta declaración, constituidas como Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino y, en atención a los graves acontecimientos y la criminal agresión del Estado de Israel en contra de la Franja de Gaza, que conlleva a la destrucción y a la muerte de centenares de víctimas inocentes, nos hacemos el deber de manifestar lo siguiente:
Que esta nueva agresión israelí contra la población civil palestina, constituye un paso más en todo el proceso de genocidio y limpieza étnica en Palestina, destinado a apropiarse de la totalidad del territorio palestino y quebrar su capacidad de resistir la ocupación que lleva ya 47 años.
Que este despiadado ataque, potencia las ambiciones coloniales e imperialistas en la región, en donde Israel se ha convertido sin ambages, en el más grande portaaviones que posee los Estados Unidos de Norteamérica en lugar alguno del planeta, destinado a ser una verdadera cuña en el mundo árabe con el claro fin de acceder y apropiarse de sus recursos naturales e hidrocarburíferos.
Que esta agresión, ha tenido como objetivo primario destruir cualquier intento para consolidar el gobierno de unidad nacional palestino, conformado luego de un arduo trabajo colectivo, para que ese querido pueblo pueda contar con una sola voz ante el concierto de las Naciones y para terminar con la división en el seno de las organizaciones palestinas.
Que la excusa esgrimida por el gobierno israelí para iniciar este despiadado ataque, ha sido el repudiable asesinato de tres jóvenes colonos israelíes en Cisjordania, de los que acusó inmediatamente al Movimiento Hamás, sin que hasta la fecha se haya constatado de manera alguna que así haya sido, ni se hayan exhibido pruebas que respalden tan temerarias afirmaciones.
Ante estos graves hechos, la comunidad argentina en su conjunto a través de sus organizaciones políticas, sociales, estudiantiles, populares y de derechos humanos viene a manifestar su repudio y absoluta condena, más aún cuando está en riesgo la integridad de más de un millón y medio de personas que habitan la Franja de Gaza, el lugar con más densidad poblacional en el planeta. Respaldamos los claros y categóricos pronunciamientos que han realizado los gobiernos de Venezuela, Chile, Ecuador y Bolivia, cuyo repudio a esta nueva agresión es absoluto e inequívoco.
Hacemos un llamado al gobierno de nuestro país, y a la sociedad en su conjunto a manifestarse de manera contundente ante la continuación del genocidio en contra del pueblo palestino y a condenar las prácticas criminales del Estado de Israel, cuyo respeto por el derecho y las normas internacionales ha sido absolutamente nulo desde su creación, lo que constituye una verdadera burla al concierto de las naciones.
El gobierno de Argentina, en su carácter de miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, tiene particular responsabilidad de cumplir con el propósito fundamental de la ONU de “tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz, y para suprimir actos de agresión”. En este sentido, nos sumamos al pedido por un embargo militar a Israel, así como pedimos impulsar la cancelación del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre el MERCOSUR y el Estado de Israel.
No aceptamos de manera alguna que se invoque la “teoría de los dos demonios”, de tan triste recordación en nuestro país, para justificar la salvaje agresión militar de que es objeto el pueblo palestino. Debemos recordar para todo efecto, que nos encontramos ante un estado ocupante y un pueblo bajo ocupación y no existe simetría posible entre ambas condiciones.
Respaldamos cualquier iniciativa que emane de la ONU destinada a frenar esta escalada de violencia que Israel ha impuesto al pueblo palestino, para que de una buena vez se pueda establecer un mecanismo de diálogo que finalice en la creación de un Estado Palestino independiente en Cisjordania, Gaza y con capital en Jerusalén Oriental que signifique paz y seguridad para todos los países de la región sin excepciones. En definitiva, dar cumplimiento a las normas internacionales, únicas garantes de una perspectiva de paz real para todo el Medio Oriente.
COMITÉ ARGENTINO DE SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO PALESTINO
Buenos Aires. 16 de julio de 2014

sábado, 5 de julio de 2014

Denuncia de IJAN contra la Escalada de la Violencia Israelí














La Red Internacional Judía Antisionista  (IJAN) condena la escalada de la violencia por parte de Israel, así como las amenazas de venganza proferidas por el gobierno y ciudadanos israelíes, como también por organizaciones sionistas y figuras públicas. Denunciamos a los estados y medios de difusión occidentales que sostienen que esta brutalidad es de alguna manera una justificada retribución por la muerte de tres colonos judíos de la colonia racista exclusiva para judíos Gush Etzion ubicada en la zona de Cisjordania de Palestina. Durante unos pocos días, la franja de Gaza ha sido bombardeada indiscriminadamente por aviones de guerra; más de 600 palestinos han sido acorralados y puestos en prisión, y por lo menos diez palestinos han sido asesinados—incluyendo varios niños, una madre embarazada, y un adolescente de diecisiete años cuyo cuerpo mutilado e incendiado fue encontrado tirado en un bosque en las afueras de Jerusalén oriental. Estas acciones exponen el terrorismo de un estado colonialista racista. IJAN se pone en solidaridad con el pueblo palestino y defiende su derecho a resistir la violencia del colonialismo y apartheid.


IJAN lamenta la pérdida de vidas humanas. También reconocemos que la muerte de estos tres colonos judíos está siendo explotada para justificar la continua colonización de tierras palestinas y la limpieza étnica del pueblo palestino. Israel y sus partidarios, incluyendo los medios y políticos occidentales, han retratado a esos colonos judíos como víctimas inocentes, sea de un supuesto barbarismo palestino o de un conflicto intratable e inexplicablemente trágico. En ambos casos, las vidas de judíos son reconocidas y valoradas, mientras que las de los palestinos son invisibles e insignificantes. También se ignora el hecho de que esos colonos están en la línea de frente de un proceso de expolio terrorista que Israel realiza sobre la población nativa palestina. Se esconde, además, el terrorismo constante inherente del proyecto sionista y su irreductible responsabilidad por todas las muertes que ocurren durante su brutal expansión, sean estas de israelíes o de palestinos.

IJAN también insiste que cualquier pueblo cuyas tierras, calidad de vida y dignidad están siendo robadas por colonizadores tiene el derecho a resistir a esta violencia. Incluso pensadores sionistas prominentes han reconocido frecuentemente en forma cínica este hecho. Como antecesor político del actual gobierno israelí, Zeev Vladimir Jabotinsky escribió la famosa frase: “Todo pueblo luchará contra sus colonizadores mientras tengan una chispa de esperanza de librarse del peligro de la colonización. Eso es lo que los árabes palestinos están haciendo también, y lo continuarán haciendo mientras haya una chispa de esperanza.” La brutalidad de las acciones de Israel de estos días llevadas a cabo con el apoyo diplomático y financiero de EEUU es un intento fútil de extinguir esa chispa de esperanza, y de nuevamente encasillar cínicamente a la resistencia popular palestina contra la opresión como “terrorismo”.

IJAN se posiciona en solidaridad y admiración a la perseverancia de la Resistencia palestina, y llama a la sociedad civil de todo el planeta a sancionar a Israel por sus crímenes recurrentes y a acabar la ocupación, colonización y apartheid en Palestina. También llamamos a todos los judíos del mundo a reconocer en este último brote de terrorismo israelí un patrón mayor e inequívoco de violencia, asesinatos, castigo colectivo y odio. Rechazamos los alegatos de que esto se hace en el nombre “del pueblo judío”.
Propulsado por las implicaciones inescapables de su lógica colonial, el sionismo no es un renacimiento de la vida comunitaria judía, sino una profecía autocumplida de autodestrucción. Como judíos, debemos actuar por la autodeterminación palestina.


Es urgente actuar: durante la próxima semana, organicen marchas, protestas, acciones, manifestaciones y vigilias para denunciar esta última intensificación de la violencia Israelí. 

Original en inglés: http://ijsn.net/uncategorized/protest-israels-escalation-of-violence/

jueves, 17 de abril de 2014

Carta de la Red Judía Antisionista Internacional




Somos una red internacional de judíos incondicionalmente comprometidos con las luchas de emancipación humana, de las cuales la liberación de los habitantes de Palestina y de su tierra es una parte primordial. Nuestro compromiso es el desmantelamiento del apartheid israelí, el retorno de los refugiados palestinos, y el fin de la colonización israelí de la Palestina histórica. Desde Polonia hasta Iraq, desde Argentina hasta Sudáfrica, desde Brooklyn hasta Mississippi, judíos fueron parte en la búsqueda de justicia, manifestando su deseo por un mundo más justo, participando con otros en luchas colectivas. Judíos participaron prominentemente en la lucha de los trabajadores durante la depresión americana, en el movimiento de los derechos civiles, en la lucha en contra del apartheid sudafricano, en la lucha contra el fascismo en Europa y en muchos otros movimientos por el cambio social y político. La histórica y progresiva limpieza étnica de la población palestina de sus tierras por parte del Estado de Israel contradice y traiciona esta larga historia de participación judía en luchas de liberación colectivas.

El sionismo - la ideología fundadora que se manifiesta actualmente en el Estado de Israel - echó raíces en la era del colonialismo europeo y se diseminó a continuación del genocidio Nazi. El sionismo se nutrió de los más violentos y opresivos hechos del siglo diecinueve, limando los numerosos esfuerzos de una militancia de judíos en las luchas de liberación. Honrando estas luchas y para retomar un lugar en los vibrantes movimientos populares de nuestro tiempo, el sionismo, en todas sus formas, debe ser abandonado.
Esto es crucial, primero que nada, por su impacto en los habitantes de Palestina y el resto de la región. El sionismo también deshonra la persecución y el genocidio de los judíos europeos al usar su memoria para justificar y perpetuar el racismo y colonialismo europeos. El sionismo es responsable por el extenso desplazamiento y alienación de los judíos mizrahi (judíos de ascendencia africana y asiática) de sus diversas historias, idiomas, tradiciones y culturas. Los judíos mizrahi tienen una historia en esta región de más de 2.000 años. Mientras el sionismo se arraigaba, estas historias fueron interrumpidas de su propio devenir en pos de la segregación de los judíos impuesta por el Estado de Israel.

Como tal, el sionismo nos implica en la opresión del pueblo palestino y en la denigración de nuestras propias tradiciones, luchas por la justicia y alianzas con nuestro prójimo.


Nos comprometemos a: Oponernos al sionismo y al Estado de Israel
El sionismo es racista. Demanda poder político, económico y legal para las personas y culturas judías y europeas por encima de los pueblos y las culturas autóctonas. El sionismo no solo es racista sino antisemita. Respalda la imaginería antisemita europea y sexista del "judío diaspórico" afeminado y débil y contrapone a éste un "judío nuevo" violento y militarizado, que es un perpetrador y no una víctima de la violencia racializada.

El sionismo por lo tanto busca convertir a los judíos en blancos, a través de la adopción del racismo blanco en contra del pueblo palestino. A pesar de la necesidad de Israel de integrar a los mizrahi para mantener una mayoría judía, este racismo también se manifiesta en la marginación y la explotación económica de la población mizrahi socialmente pobre. Esta violencia racializada también incluye la explotación de los trabajadores migratorios.

Los sionistas diseminan el mito de que Israel es una democracia. En realidad, el Estado de Israel ha establecido e implementado prácticas y políticas internas de discriminación contra los judíos de ascendencia mizrahi y excluye y restringe a los palestinos. Además, el Estado de Israel, en colaboración con los Estados Unidos, socava cualquier movimiento árabe por la liberación y el cambio social.

El sionismo perpetúa el excepcionalismo judío. Para defender sus crímenes, el sionismo cuenta una versión de la historia judía que está desconectada de la historia y las experiencias de otras personas. Promueve la narrativa del holocausto nazi como excepcional en la historia de la humanidad - a pesar de ser uno de muchos holocaustos, desde los aborígenes estadounidenses hasta Armenia y Ruanda. El sionismo separa a los judíos de las víctimas y los sobrevivientes de otros genocidios en lugar de unirnos a ellos.
A través de una islamofobia compartida y un deseo de controlar a Medio Oriente y Asia occidental, el Estado de Israel hace causa común con los cristianos fundamentalistas y otros que llaman a la destrucción de los judíos. Juntos, llaman a la persecución de musulmanes. Esta promoción conjunta de islamofobia sirve para demonizar a la resistencia contra la dominación económica y militar de occidente. Continúa una larga historia de colusión con regímenes represivos y violentos, desde Alemania nazi hasta el régimen de apartheid de Sudáfrica y las dictaduras reaccionarias a lo largo de Latinoamérica.

El sionismo sostiene que la seguridad judía depende de un estado judío altamente militarizado. Pero el Estado de Israel no contribuye a que los judíos estén seguros. Su violencia garantiza inestabilidad y miedo para los que están dentro de su esfera de influencia y pone en peligro la seguridad de todas las personas, incluyendo a los judíos, mucho más allá de sus fronteras. El sionismo voluntariamente coludió para crear las condiciones que llevaron a la violencia en contra de los judíos en los países árabes. El odio que la violencia y dominación militar israelíes generan hacia los judíos que viven en Israel y en otros lugares es usado para justificar más violencia sionista.


Nos comprometemos a: Rechazar el legado colonial y su expansión progresiva
En el momento en que el movimiento sionista decidió construir un Estado judío en Palestina, se convirtió en un movimiento de conquista. Al igual que las conquistas imperiales y las ideologías genocidas de las Américas o de África, el sionismo conlleva la segregación entre las personas, la confiscación de la tierra, la limpieza étnica y la implacable violencia militar.

Los sionistas trabajaron de común acuerdo con la administración colonial británica en contra de los habitantes originarios de la región y sus legítimas esperanzas de libertad y autodeterminación. El imaginario sionista de una Palestina "vacía" y desolada justificó la destrucción de la vida palestina tal como anteriormente ese racismo justificó la exterminación de los autóctonos estadounidenses, el tráfico transatlántico de esclavos y muchas otras atrocidades.

Desde la progresiva expansión de las colonias hasta la construcción del Muro del Apartheid israelí, el compromiso con la dominación colonial del Estado de Israel imprime su marca de destrucción ambiental y del paisaje físico de Palestina. Ante la falla de sus políticas para acabar con la resistencia palestina el Estado de Israel ataca con más y más violencia con políticas que, cuando son llevadas a su máxima expresión, apuntan al genocidio. En Gaza, el estado israelí impide el acceso a la comida, al agua, electricidad, ayuda humanitaria y suministros médicos como un arma dirigida a las bases mismas de la vida humana.
El Estado de Israel, que una vez fue vehículo para el ataque británico y francés contra la unidad y la independencia árabes, actualmente es un socio menor en la estrategia de los Estados Unidos y sus aliados por el control militar, económico y político, de dominación, específicamente de la región estratégica de Medio Oriente / Sudoeste Asiático. El peligro de una guerra nuclear a través de un ataque estadounidense/israelí contra Irán nos recuerda que el estado de Israel es una bomba atómica que debe ser desmantelada urgentemente para salvar las vidas de todas sus víctimas actuales y potenciales.


Nos comprometemos a: Desafiar a las organizaciones sionistas
Más allá de concretar la creación del Estado de Israel, el sionismo determinó su política internacional de antagonismo y dominación militar hacia sus vecinos y estableció una sofisticada red global de organizaciones, grupos de presión política, empresas de relaciones públicas, clubes en universidades y escuelas para perpetuar las ideas sionistas en las comunidades judías y el público en general.

Miles de millones de dólares americanos fluyen anualmente hacia el Estado de Israel para sostener la ocupación y su ejército sofisticado y brutal. La máquina de guerra que financian lidera la industria global de armas, mengua los recursos ansiados por un mundo que desesperadamente necesita agua, comida, asistencia médica, vivienda y educación. Europa, Canadá y las Naciones Unidas, mientras tanto, apoyan la infraestructura de ocupación bajo el disfraz de ayuda humanitaria para la población palestina. Juntos, los EEUU y sus aliados, cooperan para hacer más profunda la dominación de la región y acabar con los movimientos populares.

Una red internacional de instituciones y organizaciones sionistas apoya los asentamientos judíos militares y militantes con fondos directos. Estas organizaciones también proporcionan el apoyo político necesario para legitimar y promover políticas y programas de ayuda. En cada país, estas organizaciones censuran las críticas a Israel y tienen en la mira a personas y organizaciones a través de listas negras, violencia, vandalismo, encarcelamiento, deportación, despidos y otras privaciones económicas.

Estas organizaciones facilitan la difusión de la islamofobia. Tocan los tambores de guerra en el exterior mientras presionan por una legislación represiva en sus países. En Estados Unidos y Canadá, las organizaciones sionistas ayudaron a promover la legislación "anti-terrorista" convirtiendo todo esfuerzo organizado para apoyar al boicot, retiro de inversiones y sanciones contra el Estado de Israel, o para apoyar organizaciones palestinas, iraníes, iraquíes, libanesas y musulmanas, en sujetos a perseguir acusándolos de ayudar al terrorismo y cometer traición. Tanto en Europa como en EEUU, organizaciones supuestamente "judías" son las primeras en ejercer presión para entrar en guerra con Irán.

Están apareciendo fisuras en el edificio del sionismo así como en la dominación mundial misma de los Estados Unidos. En la región, la resistencia extraordinaria por parte de Palestina y Sur de Líbano en contra de la agresión y ocupación israelí y estadounidense sigue en pie, a pesar de los recursos limitados y muchas traiciones. El movimiento de solidaridad con el pueblo de Palestina y la confrontación con la política de los Estados Unidos e Israel está cobrando ímpetu en el mundo. En Israel, este ímpetu lo vemos en el disentimiento creciente, que favorece las condiciones para retomar dos legados de los años '60: Matzpen, una organización israelí palestina y antisionista judía y el Partido Mizrahi Panteras Negras. Podemos agregar un creciente rechazo por parte de los jóvenes a participar en la conscripción obligatoria del ejército.
Dentro de los gobiernos y las discusiones públicas en los Estados Unidos y Europa, el costo del apoyo incondicional hacia el estado de Israel está siendo cuestionado cada vez más. Israel y EEUU buscan nuevos aliados en el sur global para que se unan a sus conquistas económicas y militares. La relación creciente entre Israel y la India es un ejemplo sombrío de esto. Al compartir un interés en el control político y la ganancia de capital para unos pocos a expensas de muchos, la elite en India y las de Asia Occidental y Medio Oriente, se hallan en connivencia con la economía y la agenda militar occidental en la región.

La propaganda de la guerra global occidental contra el terror repercute en la islamofobia y es requerida y promovida por la elite india; Aprovecha esta oportunidad para reprimir severamente la disensión en regímenes de Medio Oriente así como Asia del sur y Asia occidental. No obstante, surgen levantamientos populares basados en las ricas historias de lucha anticolonial desafiando, y en última instancia, derrocando esta alianza.

Junto con nuestros aliados, intentamos contribuir a ampliar esas fisuras, hasta que el muro caiga y el Estado de Israel sea aislado como lo fue Sudáfrica durante el apartheid. Prometemos emprender la batalla en contra de estas organizaciones que pretenden hablar por nosotros y derrotarlas.


Nos comprometemos a: Extender nuestra solidaridad y nuestro trabajo por la justicia
Comprometemos nuestros corazones, nuestras mentes y nuestras energías políticas para apoyar al movimiento vibrante y diverso de resistencia del pueblo palestino y a enfrentar las injusticias de las cuales los países donde vivimos son responsables.

Apoyamos inequívocamente el derecho de retorno palestino. Llamamos al desmantelamiento de la ley israelí racista del retorno que privilegia los derechos de cualquier persona que el Estado de Israel estima como "judía" para establecerse en Palestina, mientras que excluye a los palestinos y los convierte en refugiados.


Respondemos sin reservas al llamado de Palestina al boicot, retiro de inversiones y sanciones contra el Estado de Israel.
Apoyamos la exigencia de la liberación de los presos políticos palestinos y de acabar con los encarcelamientos de líderes políticos, mujeres, niños y adultos palestinos como método de control y terror.
No es nuestra tarea prescribir el camino que el pueblo palestino debe tomar para definir su futuro. No pretendemos sustituir nuestras voces por las de ellos. Nuestras estrategias y acciones surgirán de nuestras relaciones activas con quienes están involucrados en la gama de luchas de liberación dentro de Palestina y en el resto de la región. Apoyaremos su lucha por sobrevivir, mantenerse firme y avanzar en su movimiento lo mejor que puedan, en sus propios términos.

Somos copartícipes de los vibrantes movimientos populares de resistencia de nuestro tiempo que defienden y enaltecen las vidas de todas las personas y la del planeta mismo. Somos copartícipes de los movimientos que lideran los más afectados por la conquista del imperio, la ocupación, el racismo, el control y la explotación global de personas y recursos. Defendemos la protección del mundo natural. Defendemos los derechos de los pueblos autóctonos a sus tierras y a su soberanía.

Defendemos los derechos de los inmigrantes y refugiados a la libre circulación y seguridad a través de las fronteras. Defendemos los derechos de los trabajadores - incluyendo a los trabajadores inmigrantes introducidos en Israel para reemplazar tanto la mano de obra palestina como la mizrahi - a la justicia económica y a la auto-determinación. Defendemos los derechos a la justicia racial y a la expresión cultural. Defendemos los derechos de las mujeres y los niños y de todos los grupos explotados a ser libres de subyugación. Y defendemos los derechos universales al agua, a la alimentación, la vivienda, la educación, los servicios de salud y a vivir sin violencia - la única base sobre la cual la sociedad humana puede sobrevivir y florecer.

Nos comprometemos a apoyar la justicia para curar las heridas ocasionadas por la imposición y el funcionamiento de la dominación colonial en Palestina y en el resto de la región; los traumas de la opresión europea de judíos que el proyecto sionista está explotando; los miedos y privaciones sufridas a través de años de derramamiento de sangre; las manipulaciones de la cultura y los recursos usados para explotar a los judíos mizrahi y para separarlos de los palestinos; y la progresiva masacre, violación y despojo del pueblo palestino.

La justicia por la que trabajamos debe ser construida por todos a lo largo de Palestina, incluyendo Israel y por los refugiados palestinos, cuya lucha por su autodeterminación puede llevar a la igualdad y la libertad de todos los que viven allí y en las tierras circundantes.

Red Judía Antisionista Internacional

sábado, 8 de marzo de 2014

¡Libertad para los Chicos de Hares!



 
Cinco adolescentes se enfrentan a largas condenas de prisión por un delito que no cometieron

Este mes de marzo, cinco adolescentes palestinos (de entre 15 y 17 años en ese momento) cumplirán un año en prisión por presunto lanzamiento de piedras. Los chicos fueron arrestados poco después de un accidente automovilístico ocurrido cerca del pueblo de Hares, en el distrito de Salfit (Cisjordania), Palestina ocupada, en el que la pequeña hija de una mujer colona resultó gravemente herida. 
En la tarde del 14 de marzo de 2013, un coche se estrelló contra la parte trasera de un camión en la Ruta 5 de Salfit. La conductora, Adva Biton, regresaba con sus tres hijas a la colonia israelí ilegal de Yakir. Más tarde afirmó que el accidente se debió a que jóvenes palestinos lanzaron piedras contra su coche. El conductor del camión, que había declarado inmediatamente después del accidente que se había detenido a causa de un pinchazo, más tarde cambió su declaración y dijo que había visto piedras en la carretera.
En lo que parece claramente un caso fabricado, sin ninguna evidencia sobre la causa del accidente ni testigos que los vinculen, los chicos están siendo acusados de 20 tentativas de homicidio cada uno (una por cada piedra supuestamente arrojada) y el fiscal militar ha pedido para ellos la pena máxima: de 25 años de cárcel a cadena perpetua.
Poco después del accidente, los medios israelíes lanzaron una campaña de linchamiento mediático en la cual los adolescentes  fueron llamados “terroristas árabes” antes que se realizara ninguna investigación. El caso terminó de politizarse cuando el mismo primer ministro Netanyahu se sumó a las acusaciones, violando el principio jurídico básico de presunción de inocencia.
Después de haber sufrido torturas físicas y sicológicas y casi dos semanas en total aislamiento (sin acceso a abogados ni familiares) en las prisiones de Al-Jalame y Meggido (ambas ubicadas en Israel, en violación del 4º Convenio de Ginebra, y equipadas por la compañía de seguridad G4S), Ali Shamlawi, Mohammed Kleib, Mohammed Suleiman, Ammar Souf y Tamer Souf “confesaron” haber lanzado piedras.
Los chicos de Hares han pasado un año entero en la cárcel, junto a otros casi 200 menores palestinos detenidos en prisiones israelíes para adultos. Una vez al mes comparecen ante un tribunal militar que se limita a postergar la audiencia hasta el mes siguiente, prolongando indefinidamente su encarcelamiento y manteniendo a los jóvenes y a sus familias en una total incertidumbre y angustia respecto a su futuro.
Si son condenados, este caso sentará un precedente sumamente peligroso en el sistema penal israelí, por el cual los niños palestinos acusados de lanzar piedras podrían ser condenados a largas condenas de prisión (actualmente el promedio es de 3 a 6 meses).
Organizaciones internacionales de derechos humanos y de protección a la infancia han expresado su preocupación por estos chicos, pues representan un caso extremo de la situación que enfrentan centenares de niños palestinos a manos de las fuerzas de ocupación israelíes.
Según Defensa de los Niños Internacional-Palestina, cada año alrededor de 700 niños palestinos de entre 12 y 17 años (y a veces de 9 y 10) son arrestados e interrogados por  las fuerzas israelíes y procesados por tribunales militares. Se estima que desde el año 2000, alrededor de 8000 niños palestinos –acusados de tirar piedras– han sido detenidos y procesados, y que la tortura ha estado presente en todas las etapas del proceso. Israel es el único país del mundo que juzga a niños en tribunales militares, que carecen de las garantías del debido proceso y en el 99,7% de los casos condenan a los menores palestinos.
Exhortamos a los medios de comunicación a difundir este caso, a las organizaciones de derechos humanos y de protección a la infancia,  a los gobiernos y a la sociedad civil a interesarse y expresar su preocupación por los Chicos de Hares ante las autoridades israelíes, pidiendo su libertad por falta de pruebas y garantías.
Ver aquí un breve Informe de HispanTV sobre los Chicos de Hares (en español).

Más información:
1. Sobre la campaña internacional por los Chicos de Hares:
-          Sitio web: http://haresboys.wordpress.com/
-          Facebook: Free the Hares Boys
-          Twitter: @HaresBoys
2. Para apoyar a las familias de los chicos en los enormes gastos jurídicos que deben enfrentar, para hacerles entrevistas o enviarles mensajes de solidaridad, escribir a: haresboys@gmail.com
3. Las graves violaciones de los derechos de los niños palestinos presos por Israel han sido ampliamente documentadas y denunciadas por organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos. Ver, por ejemplo, los informes recientes:
No Minor Matter (B’Tselem, organización israelí de DDHH, 2011);
Bound, Blindfolded and Convicted: Children held in military detention  (Defensa de los Niños Internacional-sección Palestina, 2012);
Children in Military Custody (Foreign & Commonwealth Office del Reino Unido, 2012);
Informe del Comité de los Derechos del Niño de la ONU (2º al 4º examen periódico, 2013).
4. Numerosos videos muestran la realidad de los niños palestinos arrestados y juzgados en tribunales militares israelíes. Aquí hay algunos ejemplos (en inglés):
Alone  y otros videos de Defensa de los Niños Internacional-Palestina (2012)
Stolen children, stolen lives: Parte 1. Parte 2.
Children in Chains (Jonathan Pullman, 2013).
Broken youth: child detention in Palestine (Medical Aid for Palestinians, 2013).
Imagine This Was Your Child (Video de la campaña Palestina Solidariteit, 2013).
Stone Cold Justice (Australian ABC TV, 2014).

Campaña internacional por la libertad de los Chicos de Hares

sábado, 1 de marzo de 2014

Para la liberación de Marwan Barghouthi y todos los prisioneros políticos palestinos



 

Declaración de la Isla Robben

Para la liberación de Marwan Barghouthi y todos los prisioneros políticos palestinos

Nosotros, los signatarios, afirmamos nuestra convicción que la libertad y la dignidad son la esencia de la civilización. Personas de todo el mundo y a través de la historia, se han levantado para defender su libertad y dignidad en contra del dominio colonial, opresión, segregación y apartheid. Generaciones de hombres y mujeres han hecho grandes sacrificios para forjar valores universales, defender libertades fundamentales y promover leyes internacionales y derechos humanos. No hay mayor riesgo para nuestra civilización que renunciar a estos principios y permitir su quebrantamiento y negación sin responsabilidad.
El pueblo palestino ha estado, por décadas, luchando por la justicia y la concreción de sus derechos inalienables. Estos derechos han sido reafirmados repetitivamente por incontables resoluciones de las Naciones Unidas. Valores universales, legalidad internacional y derechos humanos que se no pueden parar en las fronteras, ni admitir doble estándares, y deben ser aplicados en Palestina. Este es el camino hacia una paz justa y duradera en la región, para el beneficio de todos sus pueblos.
La realización de estos derechos implica la liberación de Marwan Barghouthi y de todos los prisioneros políticos palestinos (cuya captura en curso es un reflejo de largas décadas de privación de la libertad que el pueblo palestino viene y continúan resistiendo). Cientos de miles de palestinos han estado prisioneros en algún momento de sus vidas[1], en uno de los más llamativos ejemplos de detención masiva con el objetivo de destruir el tejido nacional y social del pueblo ocupado, y de quebrantar su deseo de lograr la libertad. Cientos de prisioneros políticos palestinos aún languidecen en cárceles israelíes. Algunos prisioneros palestinos han pasado más de 30 años en prisiones israelíes, haciendo a Israel, la potencia Ocupante, responsable de  los más largos períodos de detención política en la historia reciente.
El tratamiento de los prisioneros palestinos, desde el momento de su arresto, durante su interrogatorio y juicio– en caso de que se realice algún juicio – y durante la detención, violan las normas y estándares prescriptos por el derecho internacional. Estas violaciones, incluyendo la ausencia de las más fundamentales garantías de un juicio justo, el uso de detención arbitraria, malos tratos a los prisioneros, incluyendo la tortura, la inobservancia de los derechos de los niños, la ausencia de preocupación por la salud de los prisioneros enfermos, la transferencia de los prisioneros al territorio de Estado Ocupante y las violaciones del derecho a recibir visitas, así como los arrestos de representantes electos, requiere nuestra atención e intervención.
Entre estos prisioneros, un nombre ha emergido, tanto a nivel nacional como internacional, como una figura central para la unidad, libertad y paz. Marwan Barghouthi ha pasado un total de cerca de veinte años  de su vida en las prisiones israelíes, incluyendo los últimos 11 años. Él es el más prominente y de gran renombre de los prisioneros políticos palestinos, un símbolo de la búsqueda del pueblo palestina por la libertad, una figura unificadora y un abogado por la paz basado en el derecho internacional. Como los esfuerzos internacionales guiaron la liberación de Nelson Mandela y de todos los prisioneros anti-apartheid, nosotros creemos que la comunidad internacional debe ayudar a asegurar la libertad de Marwan Barghouthi y de todos los prisioneros palestinos, como parte integral de su responsabilidad moral, legal y política para asistir al pueblo palestino en la realización de sus derechos.
Por lo tanto, nosotros llamamos y nos comprometemos a actuar, por la liberación de Marwan Barghouthi y de todos los prisioneros palestinos. Hasta su liberación, respetando así los derechos de los prisioneros palestinos, como consagra el derecho humanitario internacional y los derechos humanos, deben ser defendidos, y las campañas de arresto deben cesar.
Uno de los más importantes indicadores de una buena disposición de hacer la paz con tu adversario es la liberación de todos los prisioneros políticos, una poderosa señal de reconocimiento de los derechos de un pueblo y las justas demandas por libertad. Es el marcador de una nueva era, donde la libertad pavimentará el camino hacia la paz. Ocupación y paz son incompatibles. La  Ocupación, en todas sus manifestaciones, debe terminar para que la libertad y la dignidad puedan prevalecer. La libertad debe predominar para que el conflicto finalice y para que los pueblos de la región vivan en paz y seguridad.








Comité Internacional de Alto Nivel
para la Liberación de Marwan Barghouthi
y de todos los prisioneros palestinos

Biografías

Ahmed Kathrada (Fundador)
Ahmed Mohamed Kathrada empezó su vida de activista a la edad de 13 años. Fue uno de los líderes de la lucha antirracista, anti-apartheid. Junto a Walter Sisulu, Nelson Mandela y Oliver Tambo, él pasó casi tres décadas en prisión por oponerse al gobierno de apartheid y movilizar apoyo de individuos ordinarios para perseguir una Sudáfrica justa y democrática. Antes de su encarcelamiento, lanzó la Campaña para la Liberación de Mandela. El Sr. Kathrada pasó 18 de sus 26 años en prisión en la isla Robben. Es un miembro retirado del Parlamento y se desempeñó como Consejero Parlamentario del Presidente Mandela durante el término de sus funciones. Es fundador de la Fundación Ahmed Kathrada.

Theo Ben-Gurirab
Ex Primer Ministro y Ministro de Relaciones Exteriores de Namibia y actual Vocero de la Asamblea Nacional de la República de Namibia. Fue elegido como Presidente de la Unión Inter-Parlamentaria (IPU) por un mandato de tres años en octubre de 2008. Desde octubre de 2011, es Presidente Honorario de la Unión Inter-Parlamentaria. Durante sus 35 años en el campo de las relaciones internacionales y de la diplomacia, especialmente en la ONU, se desempeñó como Presidente  de la 54º sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Fue fundamental en impulsar un avance en el proceso de reforma de las Naciones Unidas y presidió el borrador de la histórica Declaración del Milenio de las Naciones Unidas en el 2000.

John Bruton
John Bruton es un Ex Taoiseach (Primer Ministro) de Irlanda y estuvo activamente comprometido en las negociaciones de paz en Irlanda del Norte. Fue el anterior Embajador de la Unión Europea ante los Estados Unidos. Fue electo por primera vez para el parlamento irlandés en 1969 y cumplió funciones allí hasta el 2004.

Angela Davis
Angela Y. Davis es conocida internacionalmente por su trabajo en curso para combatir todas las formas de opresión en los Estados Unidos y en el extranjero. A través de los años ha sido activa como estudiante, profesora, escritora, investigadora y activista/organizadora. Es una testigo viviente de las luchas históricas de la era contemporánea. En 1970, fue ubicada en la lista de los diez fugitivos más buscados del FBI bajo cargos falsos, y fue sujeto de una intensa búsqueda policial que la condujo a la clandestinidad y culminó en uno de los más famosos juicios en la historia reciente de Estados Unidos. Durante su decimo sexto mes de encarcelamiento, una masiva campaña internacional, “Liberen a Angela Davis”, fue organizada, que condujo a su exculpación en 1972. La profesora Davis continúa su compromiso duradero con los derechos de los prisioneros en EE.UU. y en el mundo. Hoy ella es una Distinguida Profesora Emérita del Departamento de Historia de la Conciencia y de Estudios Feministas en la Universidad de California, Santa Cruz. En 1994, fue nombrada Jefa de Cátedra de Estudios feministas y afro americanos de la Universidad de California.
Adolfo Pérez Esquivel
Licenciado en bellas artes y doctor en arquitectura y urbanismo, fue profesor de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de La Plata y profesor titular de escultura en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, hasta que la dictadura militar argentina le cesó en 1976.Adolfo Pérez Esquivel abandonó la enseñanza y dedicó su tiempo a construir movimientos no violentos por el cambio en América Latina durante la dictadura. Fue nombrado Secretario General del Servicio de Paz y Justicia (SERPAJ), un grupo que coordina movimientos no violentos en la región. Debido a su trabajo por los derechos humanos en Latinoamérica, Adolfo Pérez Esquivel se convirtió en objetivo de la dictadura militar. En 1977, él mismo fue un “desaparecido” y fue encarcelado y torturado por la dictadura militar argentina durante 14 meses. Fue liberado luego de haber sido nombrado por Amnistía Internacional como el “Prisionero político del año” en 1978. Adolfo Pérez Esquivel fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 1980 por su liderazgo por los derechos humanos y por la verdadera democracia para el pueblo de Latinoamérica. Tras su liberación, Adolfo Pérez Esquivel continúa su trabajo conduciendo el SERPAJ.
Stéphane Hessel  (fallecido) y Christiane Hessel
Stéphane Hessel fue un resistente contra el régimen nazi, un diplomático y Embajador de Francia, escritor y un ícono de los Derechos Humanos. Incansable defensor del derecho internacional, se convirtió en Presidente Honorario del Tribunal Russell sobre Palestina. Su libro Indignez vous! se convirtió en un best seller mundial y en una fuente de inspiración para una generación entera en búsqueda de justicia política y social.
Su esposa, Christian Hessel, es participante activa internacional por los derechos humanos, en especial por los derechos del niño.


Lena Hjelm-Wallén
Lena Hjelm-Wallén, es la ex Vice Primer Ministro y Ministra de Relaciones Exteriores de Suecia. Mantuvo otras varias posiciones ministeriales y fue miembro del Parlamento hasta 2002. Fue moderadora del Instituto Internacional por la Democracia y la Asistencia Electoral (2002-2009). Fue también Presidenta del Centro Internacional Olof Palme (2003-2013).
Jose Ramos Horta
Jose Ramos Horta fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 1996. Cumplió funciones en diversos altos cargos en Timor-Leste, incluso como Ministro Superior de Relaciones Exteriores, Ministro de Defensa y Primer Ministro, antes de ser electo como Presidente. Es el autor/co-autor de libros y frecuente contribuidor de los grandes periódicos. Actualmente, es un Enviado Especial de las Naciones Unidas.
Mairead Corrigan Maguire
Mairead Maguire fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 1976 por sus acciones extraordinarias para poner fin a la violencia sectaria en su país natal, Irlanda del Norte. Comparte el premio con Betty Williams. Desde que recibió el Premio Nobel, Mairead ha dedicado su vida a promover la paz, tanto en Irlanda del Norte como en el resto del mundo.
U Win Tin
Co-fundador de con Aung San Suu Kyi de la Liga Nacional por la democracia, pasó dos décadas en las prisiones birmanas. Periodista, autor y poeta, U Win Tin fue galardonado con el Premio Mundial de Libertad de Prensa de la UNESCO, por sus esfuerzos en la defensa y promoción de la libertad de expresión en Birmaniar. Ese año, también recibió el Premio Pluma de Oro de la Libertad de la Asociación Mundial de Periódicos.
Arzobispo Desmond Tutu
El Padre Anglicano Desmond Mpilo Tutu fue el Primer Secretario General de color del Concejo sudafricano de Iglesias y obispos anglicanos de Johannesburgo. Hizo un llamamiento por igualdad de derechos para todos los sudafricanos. Incentivó la resistencia no violenta al régimen del apartheid y abogó por un boicot económico del país. El Laureado Premio Nobel de la Paz fue elegido como Arzobispo en Cape Town.
Más tarde, fue nombrado como Presidente de la Comisión de Sudáfrica por la Verdad y la Reconciliación por el entonces Presidente Mandela, para investigar los crímenes cometidos durante la era del apartheid. El Arzobispo Tutu es considerado como uno de los mayores estadistas del mundo con un gran rol en la reconciliación y como una voz moral destacada.
Jody Williams
Jody Williams recibió el Premio Nobel de la Paz en 1997 por su labor orientada a la prohibición de las minas terrestres mediante la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Terrestres,  la cual compartió el Premio Nobel de la Paz con ella ese año.
Desde 2006, La Sra. Williams ha presidido la Iniciativa de las Mujeres Premio Nobel. La Iniciativa de las Mujeres Premio Nobel hace uso del prestigio del Premio Nobel de la Paz y de las valientes mujeres laureadas con el Nobel de la Paz a fin de amplificar el poder y la visibilidad de las mujeres que trabajan en los países de todo el mundo por la paz, la justicia y la igualdad.




[1] [1] Esto incluye 800000 palestinos habiendo experimentado encarcelamiento desde 1967, acorde a la información disponible por el Ministerio palestino de Detenidos y Exdetenidos.

jueves, 17 de enero de 2013

El gran negocio de Israel: la Represión policial y militar en el mundo



La industria israelí de la inseguridad 

Israel prospera en el mercado de la seguridad aprovechando la inseguridad de algunas naciones en desarrollo  

Al-Jazeera



Según el gobierno israelí y las entidades que simpatizan con él, Irán plantea una amenaza apocalíptica para el mundo.
Por cierto, desde su concepción, la República Islámica se ha dedicado a una conducta destructiva que confirma su papel antagónico frente a la población del mundo.
En los años noventa, por ejemplo, Irán ayudó a los perpetradores del genocidio de Ruanda con armas y entrenamiento, mientras seguía vendiendo armas al dictador indonesio Suharto quien presidía el exterminio de cientos de miles de personas en Timor Oriental.
Aprovechando su propia experticia en desplazamientos forzados a gran escala, Irán contribuyó a la implementación de una política de tierras arrasadas contra comunidades indígenas de Guatemala, uno de los puntos culminantes de un conflicto que causó más de 200.000 víctimas mortales.
En otros sitios de Latinoamérica, Irán suministró útiles métodos de opresión a la dictadura homicida chilena de Augusto Pinochet, mientras ayudaba a concebir la encarnación contemporánea del paramilitarismo colombiano que ha sido responsable de un derramamiento indescriptible de sangre de civiles y otras formas de sufrimiento. 

Era solo una broma
En realidad, nada de lo anterior es verdad. El verdadero culpable de todos los puntos enumerados en esa muestra no es otro que el Estado de Israel.
Por supuesto si esos sórdidos trozos de historia se debieran a Irán en lugar de Israel, podríamos contar con su explotación total por los medios globales que no se interesan por denunciar los crímenes israelíes.
En un nuevo informe titulado “el Papel Mundial de Israel en la Represión”, la Red Judía Anti-Sionista Internacional (IJAN) se esfuerza por corregir los antecedentes históricos catalogando “el papel del gobierno de Israel, sus militares, corporaciones y organizaciones relacionadas en una industria global de violencia y represión”.
Basándose en fuentes israelíes entre otras, el bien documentado informe cita numerosas manifestaciones de la industria mencionada más allá de los casos antes citados de una nefasta colaboración que va de Ruanda a Colombia.
Una referencia destacada es la del libro del difunto profesor de la Universidad Hebrea, Israel Shahak Israel's Global Role: Weapons for Repression, que ilustra cómo “desde Rodesia a  la Sudáfrica del apartheid y a las monarquías del Golfo, Israel no asocia sus intereses a las masas que luchan por la libertad, sino a sus carceleros”. Entre las masas previamente afectadas estaba la población de Nicaragua, donde, según Shahak, Israel suministró un 98% de las armas utilizadas por el dictador Anastasio Somoza durante el último año de su régimen, cuando fueron asesinadas cerca de 50.000 personas.
Israel también armó a los carceleros surafricanos ­–al gobierno así como a algunos de los regímenes de los bantustanes– y ofreció armas nucleares al país. Como señaló The Guardian en un informe exclusivo sobre el tema, Sudáfrica por su parte “suministró gran parte del óxido de uranio que Israel necesitaba para desarrollar sus [propias] armas”.
El informe de la IJAN menciona otros ejemplos de la belicosa simbiosis en el continente africano, como los esfuerzos de Israel para equipar a Portugal en sus batallas contra los movimientos de liberación nacional de Mozambique, Angola y Guinea-Bissau. Fenómenos como las dictaduras y la represión militar de Costa de Marfil, la República Centroafricana, Benín, Camerún, Senegal, Togo, Uganda, Nigeria y Somalia también fueron reforzados por la llegada de fondos e instrucción técnica israelíes.
La observación de la IJAN de que Israel armó en varias ocasiones a las tres partes en la prolongada guerra civil de Angola parece subrayar la naturaleza oportunista de las contribuciones globales del Estado judío a la violencia, como su colaboración al terror estatal desencadenado por la junta militar argentina en los años setenta que, dicho sea de paso, atacó desproporcionadamente a residentes judíos en Argentina.
Un tema similar se citó más recientemente en informes de que un empleado de Global CST –una compañía privada de seguridad israelí, fundada por el exefe del Directorado de Operaciones del ejército israelí, contratada por el gobierno colombiano para ayudar en la lucha contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y otros enemigos– había tratado de vender documentos clasificados del Ministerio de Defensa colombiano a las propias FARC.
En 2011, se afirmó que Global CST también había mercadeado sus servicios a las fuerzas armadas de Georgia así como a la república separatista de Abjasia. 

Negocios con la inseguridad
Es casi una perogrullada señalar que la rentabilidad de la “industria de la seguridad” se basa necesariamente en la proliferación de la inseguridad.
Podríamos pensar, por ejemplo, en qué nivel de seguridad individual o general es posible, en el contexto de masivas ventas de armas israelíes a sitios como India, un Estado represor y racista que se publicita deshonestamente como un bastión de la democracia por los aduladores del libre mercado y criaturas semejantes.
En un discurso en la Conferencia Earth at Risk, la destacada autora india Arundhati Roy presentó un cuadro auténtico de las condiciones de su país:
La pobreza y el terrorismo se han combinado. En los Estados nororientales tenemos leyes como la Ley de Poderes Especiales de las Fuerzas Armadas, que permite que los soldados maten por sospecha. En toda India tenemos la Ley de Prevención de Actividades Ilegales, que prácticamente convierte en una ofensa criminal hasta un pensamiento antigubernamental, por el cual se puede encarcelar a alguien hasta siete años.
Roy afirma que, tal como está configurado el mundo actualmente, “las armas son absolutamente esenciales… no solo para mantener el funcionamiento del petróleo o de los recursos naturales, sino del propio complejo militar-industrial. El inagotable suministro en India de pobres-terroristas presumiblemente será lucrativo.
En un artículo de diciembre de 2012 en Al Jazeera titulado "Israel gets a kick(back) out of conflict", Charlotte Silver cita al economista político Shir Ever sobre la variedad de destinos globales de las exportaciones de seguridad de Israel:
Países con extrema desigualdad (Brasil, India, Guinea Ecuatorial, Gabón, etc.) parecen mercados naturales de los productos de seguridad interior. Es donde la tecnología puede utilizarse para reprimir a gente empobrecida.
El informe de la IJAN detalla la ayuda israelí a la represión en Brasil, donde los residentes de las favelas y otros sectores de la población son el blanco de la tecnología y del entrenamiento policial israelíes.
Como menciona Silver en su columna, sin embargo, el romance del Estado con el know-how de seguridad israelí contiene una paradoja perturbadora, en vista del apoyo declarado de Brasil a los derechos palestinos y su oposición a abusos israelíes como el bloqueo de Gaza.
Sobre la disposición de diversos países a cortejar a Israel en el campo de la seguridad mientras lo desafían en otros aspectos, como por medio de sus votos en la ONU sobre la condición de Estado de Palestina, Silver cita la observación del presidente israelí Shimon Peres: “Tenemos relaciones con países que no nos reconocen, pero quieren cooperar con nosotros en el terreno de la seguridad”.
Ya que la opresión de Israel a los palestinos depende fundamentalmente de su industria de la seguridad, este tipo de cooperación termina por validar la opresión a la que tales Estados pretenden oponerse.
En cuanto a Estados menos preocupados por mantener fachadas de posiciones de principios, EE.UU. arroja miles de millones de dólares al año a Israel, alentando su perpetua belicosidad.
La recusación de la IJAN del “uso de beneficios [por parte de Israel] para reprimir y desplazar aún más a los palestinos, y desarrollar aún más armas letales al hacerlo”, parece subrayar las implicaciones de esta rentable fórmula de seguridad interior para países de todo el mundo.
Belén Fernández es autora de The Imperial Messenger: Thomas Friedman at Work, publicado por Verso en 2011. Es miembro del consejo editorial de Jacobin Magazine y sus artículos se han publicado en London Review of Books, AlterNet y muchas otras publicaciones. 

Fuente: http://www.aljazeera.com/indepth/opinion/2013/01/201311216555732158.html 

NOTA: EL DOCUMENTO ORIGINAL "EL PAPEL DE ISRAEL EN LA REPRESIÓN MUNDIAL" ELABORADO POR IJAN ESTÁ TRADUCIDO AL CASTELLANO Y DISPONIBLE EN http://www.rebelion.org/docs/162551.pdf



 
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