IJAN International Jewish Anti-Zionist Network (Red Judía Antisionista Internacional)

lunes, 27 de agosto de 2018

IJAN Latinoamérica repudia a la dirigencia del Centro Simón Wiesenthal



IJAN (International Jewish Anti-Zionist Network - Red Judía Antisionista Internacional) filial Latinoamérica expresa su más enérgico repudio a la caza de brujas y banalización y uso extorsivo y propagandístico de la historia del sufrimiento judío por parte del Centro Simón Wiesenthal.

En una publicación, trascendida en estos días, el Decano Asociado del Centro Simon Wiesenthal, Abraham Cooper y su Representante para América Latina, Ariel Gelblung alegaron que una de las fotos de la campaña de la Federación Palestina de Chile contra la presencia de la Orquesta Sinfónica de Jerusalén en Santiago, en la que se ve a su Director manchado de sangre, sería un “libelo de sangre”.

Para quien no sabe, “libelos de sangre” fueron acusaciones calumniosas antijudías surgidas en Europa Occidental desde los primeros siglos de la hegemonía cristiana en las que se afirmaba que los judíos realizaban, durante sus rituales religiosos, crímenes empleando sangre humana de niños degollados .

No hace falta ser experto en historia para darse cuenta de la falsedad descarada de esta acusación proferida por los dirigentes del Centro Wiesenthal.

De hecho, es obvio que las manchas con sangre en el Director de la Orquesta israelí en la foto publicada por la Federación Palestina de Chile denuncian la complicidad de la Orquesta con las masacres perpetradas por el Estado de Israel contra palestinos y palestinas en su proceso de limpieza étnica colonialista en tierras palestinas. Dichas masacres están perfectamente documentadas por historiadores y periodistas, han sido repudiadas por muchas Resoluciones de la ONU, y condenadas por diversos gobiernos y por Organizaciones de Derechos Humanos. Como ya ha sido denunciado por IJAN y por otras organizaciones de judíos antisionistas, dichas masacres, así como otras políticas criminales del Estado de Israel, son totalmente contrarias a la herencia judía.

Ocurre que el Centro Simón Wiesenthal, debajo de una máscara de “organización de derechos humanos y contra la discriminación”, es una entidad que trabaja para promover el sionismo, la islamofobia y la censura de la condena a los crímenes cometidos por Estado de Israel. Especializada en usar el genocidio judío y la historia de persecución sufrida por los judíos a lo largo de la historia como pasaporte para promover intereses sionistas en los diversos países donde actúa (EEUU, Canadá, Francia, Argentina y Palestina) y el mundo, esta institución ya ha sido denunciada anteriormente por sus nefastas acciones.

En EEUU, por ejemplo, el centro Wiesenthal formó parte de una coalición que se opuso empecinadamente a la creación de un Centro Comunitario Musulmán en Manhattan. En Palestina, por otro lado, construyó un museo (¡¡¡ que lleva el nombre de nada menos que  "Museo de la Tolerancia!!!) sobre un antiguo cementerio árabe. En Argentina, esta misma organización fue la encargada de presionar e intimidar a funcionarios del gobierno para que pocos días antes de la fecha anunciada (noviembre de 2012), anularan la permisión para llevar a cabo en la Biblioteca Nacional el Tribunal Ético contra la Ocupación y el Colonialismo por Israel en Palestina, en la que participaban destacados referentes de la lucha por los derechos humanos. Como resultado de esta cobarde injerencia intimidatoria, el Tribunal Ético tuvo que postergarse para el año siguiente. En Brasil, el brazo largo del Centro Wiesenthal también actuó contra la Libertad de Expresión, atacando al destacado artista brasileño Carlos Latuff por sus caricaturas denunciando las masacres y otras injusticias contra palestinos perpetradas sistemáticamente por el Estado de Israel.

Desde IJAN Latinoamérica, nos solidarizamos con la Federación Palestina de Chile y aplaudimos a las numerosas organizaciones latinoamericanas solidarias con el Pueblo Palestino que, sin dejarse intimidar por el Centro Wiesenthal, han dado su adhesión y apoyo a esta campaña continental contra la gira de la Orquesta Sinfónica de Jerusalén en América Latina.

jueves, 16 de agosto de 2018

Repudio a Declaraciones del Gobierno Argentino sobre la violencia israelí contra Gaza



Repudiamos en los más firmes términos la atribución por parte de Cancillería Argentina de los nefastos bombardeos israelíes de la semana pasada en Gaza al “lanzamiento de cohetes hacia Israel” (Información para la Prensa N°: 323/18 del 10 de Agosto pasado).
Según el comunicado, la “República Argentina expresa su profunda preocupación por la reciente escalada de violencia en Gaza, originada por el lanzamiento de cohetes hacia Israel, y hace un llamamiento a la paz y a evitar la violencia.”
Parecería que el Gobierno Argentino ignora o pretende esconder que la violencia israelí contra Gaza no data de Agosto del 2018, sino que es parte de un proceso de limpieza étnica que comenzó desde antes de la creación del Estado de Israel en 1948.
El comunicado prosigue diciendo: El gobierno argentino reitera la urgente necesidad de reanudación del proceso de paz (…) de modo tal que el Estado de Israel pueda vivir en paz junto a sus vecinos dentro de fronteras seguras e internacionalmente reconocidas.
Hay un error garrafal (¿involuntario o voluntario?) en los términos utilizados. Gaza no es un “país vecino” o “limítrofe” de Israel. Gaza es un enclave civil bajo ocupación militar mediante un bloqueo asesino impuesto por el estado de Israel.  Es el estado de Israel el que decide quien entra y quién sale de Gaza, incluyendo estudiantes, enfermos, diplomáticos, trabajadores de ONGs, etc. Israel también controla cuáles bienes pueden entrar y salir de Gaza. Toda la infraestructura y proyectos de distribución de agua, electricidad y gaza, incluso cuando tienen financiamiento internacional, dependen de la aprobación israelí. Gaza es un enclave habitado por cerca de dos millones de palestinos y palestinas, la mayoría de los cuales son refugiados que fueron expulsados de la región donde ahora está Israel.
Al ser un territorio bajo ocupación que no tiene soberanía propia, los bombardeos contra Gaza perpetrados por Israel no son un acto de guerra, y mucho menos de defensa, aunque los medios hegemónicos los retraten como tal. Según el Derecho Internacional y las Convenciones Internacionales como la de Ginebra, la fuerza ocupante (Israel) tiene una responsabilidad sobre la vida de la población ocupada. Segundo, de acuerdo también al Derecho Internacional, la población bajo ocupación tiene derecho a resistir al ocupante través de cualquiera sea el medio que tenga disponible.
Sin embargo, la narrativa imperante en los medios hegemónicos, y al parecer adoptada por el actual Gobierno Argentino, quiere hacer creer que Palestina sería un país soberano y que Gaza estaría bajo control de Hamas. Esto es falso: al estar bajo ocupación militar israelí, Gaza no está ni puede estar controlada por Hamas. Los funcionarios de Hamas reciben su salario desde Ramalah, ciudad en Cisjordania también ocupada por Israel, donde, en repetidas ocasiones, los fondos son retenidos por orden del ocupante. Además, Hamas tiene muy poco control sobre la economía de Gaza y, como territorio ocupado por Israel, en Gaza se usa la moneda israelí (el Shekel). Hamas tampoco tiene control alguno sobre el comercio exterior de Gaza, dado que todo lo que entra y sale está controlado por Israel a través de fuerzas militares aéreas, marítimas y terrestres.
Esa ocupación se prolonga ya por muchas décadas, y ha llevado a la población sitiada a una situación insostenible al borde de desastre humanitario. 90% del agua está contaminada en Gaza y los enfermos no tienen medicamentos y muchos, en especial los de cáncer, mueren irremediablemente.
Es por esto que, desde el seno de la sociedad civil palestina en Gaza, surgió la “Gran Marcha del Retorno”, una marcha pacífica por la libertad que se repite todos los viernes cerca de las barreras y alambres de púa que Israel ha impuesto para encerrar Gaza, convirtiéndola en un gigante campo de concentración y de exterminio. La Marcha ha sido reprimida violentamente por el ejército israelí y no hemos escuchado ningún llamado del Gobierno Argentino contra esa violencia. Miles de palestinos y palestinas desprotegidos han sido cobardemente masacrados, mutilados o convertidos en discapacitados de por vida mediante drones, bombardeos y francotiradores. Centros culturales, universidades, y otros tipos de construcción civil han sido destruidos completamente ante el completo silencio cómplice del Gobierno Argentino, el cual parece haber elegido el camino de la negación del Derecho Internacional y el apoyo a las prácticas criminales israelíes.
Exhortamos al Gobierno Argentino a que reconozca al Derecho Internacional como marco jurídico para la convivencia pacífica de los Pueblos y que en lugar de culpar a las víctimas de los bombardeos condene a la potencia ocupante, el Estado de Israel, por los crímenes que comete a diario contra el Pueblo Palestino.

  • Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino
  • Red Internacional Judía Antisionista (IJAN-Argentina)
  • Agrupación Docente Hacha y Tiza - Suteba - Lomas de Zamora
  • Agrupación Envar El Kadri – Peronismo de Base Mesa Nacional
  • Agrupación Envar Kadri Pergamino
  • Agrupación Gaucho Rivero Lomas de Zamora
  • Agrupación Isauro Arancibia Lomas de Zamora
  • Agrupación La Jauretche UNLZ
  • Agrupación Padre Mugica - Lomas de Zamora
  • Aluvión Ciudadano
  • Asamblea Permanente por los Derechos Humanos
  • Asociación de Profesionales de la Salud de Lomas de Zamora CICOP
  • Barrios x Memoria y Justicia de Lomas de Zamora
  • Capítulo Argentino de la ILPS (Liga Internacional de la Lucha de los Pueblos)
  • Centro Cultural Abel Diez-Peronismo de Base-CABA Argentina
  • Centro Cultural Deportivo y Ambiental Galpón 3 González Catán
  • Centro de Formación y Documentación del Kurdistán
  • Colectivo de Educación x la Memoria la Verdad y la Justicia de Esteban Echeverría
  • Colectivo Quilmes Memoria Verdad y Justicia (ex Pozo de Quilmes)
  • Comisión de Argentinos de Pie por Palestina
  • Comisión de Homenaje a los Desaparecidos y Mártires Populares
  • Comisión de Solidaridad con Palestina  de Lomas de Zamora
  • Comisión de Solidaridad con Palestina de Avellaneda
  • Comité de Amistad con el Pueblo Saharaui
  • Comité x la Libertad de Milagro Sala de Lomas de Zamora
  • Comunidad Organizada por el Habitat Social Lomas de Zamora
  • Convergencia Socialista La Verdad
  • Corriente Acción Peronista La Dorrego Bonaerense
  • Corriente Nacional Martín Fierro
  • CTD Aníbal Verón
  • Dr. Claudio Yacoy Secretario de DDHH de la Municipalidad de Avellaneda
  • Espacio Arturo Jauretche Lomas de Zamora
  • Federación de Entidades Argentino-Palestinas
  • Fidela
  • Frente Sur Frente de Cooperativas de Reciclado Urbano
  • Fundación de Investigación Defensa Legal Argentina
  • Grupo Tucumán por Palestina
  • Guillermo Varela y Ruben Fanesi del programa "Para el Pueblo lo que es del Pueblo" de Radiorebelde
  • Hijos Zona Sur
  • Jóvenes con Palestina
  • La Simón Bolivar del Sur de Lomas de Zamora
  • Liga Argentina por los Derechos del Hombre
  • Mesa de Trabajo Ex Pozo de Banfield
  • Movida Universitaria de UNLZ
  • Movimiento Estudiantil Liberación
  • Movimiento Territorial Liberación - MTL CTA A
  • Movimiento Kultural Florencio Varela,
  • Multisectorial contra el Tarifazo de Lomas de Zamora
  • Partido Comunista
  • Partido de La Liberación
  • Partido Revolucionario Marxista Leninista 
  • Partido Revolucionario de los Trabajadores
  • Patria Grande
  • Quebracho
  • Reagrupamiento Hacia el PST
  • Red Argentina de Solidaridad con Palestina,
  • Resistiendo con Aguante Lomas de Zamora
  • Resistiendo Con Aguante Provincia de Buenos Aires
  • Secretaria de DDHH de APA Personal Aeronáutico CTA
  • Secretaría de Relaciones Internacionales - CTA A
  • Socialismo Sanmartiniano de la Izquierda Nacional
  • Tendencia Universitaria Popular Antiimperialista y Combativa - TUPAC
  • Vecinos Autoconvocados contra el CEAMSE y el CARE González Catán

miércoles, 25 de julio de 2018

Respuesta de IJAN a la Nueva Ley Israelí que Legaliza el Apartheid









RED INTERNACIONAL JUDÍA ANTISIONISTA (IJAN)
Nos pronunciamos en respuesta a una nueva declaración que legaliza el apartheid y a nuevas acciones de violencia estatal legalizada. Como judíos/as que apoyamos la autodeterminación palestina, respondemos a estos eventos, sin sorpresa, pero con indignación y compromiso renovado con la lucha en solidaridad con el pueblo palestino. La semana pasada, siguiendo el paso dado por el Presidente Donald Trump hacia un reconocimiento oficial, por parte de EEUU, de Jerusalén como capital de Israel, la Knesset (parlamento israelí) aprobó una legislación titulada “Ley Básica del Estado-Nación”, la cual declara: “Israel es la patria histórica del pueblo judío, quienes tienen el derecho exclusivo de autodeterminación nacional en ella”. Para enfatizar su deseo de disponer de la máxima presencia de judíos con mínima presencia de no judíos a lo largo y ancho de la Palestina histórica, las fuerzas armadas israelíes llevaron a cabo el más extensivo bombardeo en la Franja de Gaza en años, en lo que ellos calificaron como una reacción a la actividad por parte de la resistencia palestina. Estas dos declaraciones – una por ley, y la otra mediante la fuerza – afirman el poder de la colaboración  EEUU-Israel en el prisma colonial y expresan la determinación de Israel de continuar con su proyecto de apartheid y de romper el vínculo  palestino con su tierra.
La Red Internacional Judía Antisionista (IJAN) rechaza la pretensión del régimen israelí de que Israel es nuestra “patria”. Repudiamos cualquier reclamo al derecho de autodeterminación en la Palestina histórica, sea éste exclusivo o de otro tipo. Nos oponemos además a otros puntos de la ley, especialmente al que dice que el régimen tiene un rol en la preservación  de nuestra herencia cultural. Tanto los primeros pensadores sionistas, como Arthur Ruppin y Theodor Herzl, así como otros que les siguieron, han expresado desprecio por la herencia y cultura judías, incluyendo la de Europa oriental. Les desagradaba y despreciaban el mundo de los judíos/as de África y Asia, y así fue que otorgaron a los judíos/as mizrahís un estatus de subordinación en su proyecto colonial desde sus comienzos. Desde la ideología de odio sionista (tanto pre-estatal como estatal) a la pobreza y al estudio intensivo del shtetl1, hasta la negación y/o la explotación selectiva de las historias y culturas de los judío/as de África y Asia, así como la glorificación de la guerra y de la fuerza bruta junto al desprecio racista por aquello que los sionistas veían como “debilidad” afeminada judeo-ashkenazi, el proyecto israelí, por entero, se ha basado en el rechazo de nuestras múltiples herencias históricas y culturales. La única herencia que se reivindica es la memoria del genocidio de judíos europeos por parte de los nazis (Holocausto). Y, al usarlo como un arma contra la lucha palestina, lejos de proteger esta memoria, la han banalizado.
El estado de Israel siempre ha sido un estado de apartheid. Su fundación se basó en la negación y la destrucción de la vida colectiva palestina en el territorio, mientras incentivaba la inmigración judía y su participación en la implantación de una colonia de asentamiento, basada ella misma en una jerarquía racial clasista entre judíos. La nueva ley, usando las palabras de la organización Adalah, es “primeramente antipalestina, dado que busca profundizar las implicaciones inmediatas de la Nakba: la negación del derecho a la autodeterminación del pueblo palestino en su patria [y] la negación del  derecho al retorno de los refugiados palestinos”. Al reclamar la tierra de la Palestina histórica para judíos, a quienes Israel se atribuye unir y representar, se niega esa tierra a los palestinos. Esta relación tiene como base un sistema de apartheid. Las y los palestinas/os que resisten y reclaman su patria son convertidas/os, en el mejor de los casos, en ciudadanas/os de segunda clase. En el peor, son desposeídas/os, sujetas/os a violencia y encarcelamiento, y declaradas/os “terroristas” por reclamar el derecho a tener derechos.
Los y las palestinas son llamadas “terroristas” sin importar lo que hagan o no hagan. Es la misma existencia y resistencia palestina la que es criminalizada y castigada. Desde los primeros días de resistencia política organizada a la colonización, hasta la aparición de la OLP, y las acciones colectivas que caracterizaron la primera Intifada, o el trabajo político en las comunidades palestinas en el exilio, más el asesinato de cerca de 150 palestinos y la mutilación de 5000 en la Gran Marcha del Retorno (masiva campaña popular de resistencia) y, el pasado viernes 20 de julio, el asesinato de varios combatientes de Hamas y civiles Palestinos, no hay resistencia —incluso cultural o política— que sea aceptable para el estado de Israel.
IJAN nota que la más reciente escalada militar desde Israel ocurrió en respuesta al ejercicio por parte de la milicia popular de su derecho a defenderse del ocupante —un derecho protegido por el Derecho Internacional. Aquello que engañosamente denominan “autodeterminación judía” en Palestina se apoya en la negación violenta de la historia, del pasado y del presente. De esta manera, tanto los medios de difusión internacionales, como los dirigentes israelíes, describieron los ataques masivos israelíes de la noche del viernes 20 de julio como una “respuesta” a la muerte de un soldado israelí por parte de Hamas. Pero el ataque israelí solamente puede ser considerado una “respuesta” si se acepta el marco del régimen israelí, lo cual significa olvidar no sólo la Nakba sino también la actual ocupación, la expropiación de tierras, los brutales ataques militares y la imposición de la crisis humanitaria sobre la Franja de Gaza.
El Ministro de Defensa israelí, Avigdor Lieberman, calificó a la operación anti-insurgente israelí como “medida y responsable”, y declaró que Hamas empujó a Israel a una situación en la que tendría que llevar a cabo una “operación militar amplia y dolorosa”. IJAN está de acuerdo: dado que Hamas y la Gran Marcha del Retorno, ambos parte de la creativa resistencia palestina a la opresión, representan serios desafíos para el régimen de apartheid, Israel no tiene otra alternativa que usar la violencia colonialista masiva para intentar defender lo indefendible. No hay otra manera. La “autodeterminación” de los colonos israelíes judíos en Palestina sólo es posible a través de una negación violenta del derecho palestino a la tierra y a la vida. Siempre ha sido así: no existe una ruta no-violenta hacia la colonización. Los mártires de ayer y la ley del apartheid decretada la semana pasada dan nueva evidencia de la determinación del estado de Israel de llevar adelante su proyecto. Pero también son evidencia de la continuada Resistencia palestina al mismo. En este momento, como siempre, honramos la resistencia palestina en su lucha por sus derechos, por su liberación y  por el retorno. Los judíos/as no somos un único grupo nacional. Somos parte del mundo. En lugar de reclamar un supuesto derecho sobre territorio palestino robado, nos unimos al mundo en empatía y apoyo al Pueblo Palestino. Rechazamos el lenguaje y las prácticas del estado israelí y afirmamos la autodeterminación de los y las palestinas en el momento en que enfrentan esta nueva amenaza a su existencia.
Red Internacional Judía Antisionista (IJAN) | 23 de Julio de 2018


Nota:

1 Un shtetl (en yiddish שטעטל, forma diminutiva de la palabra en yiddish shtot, שטאָט, "poblado”) era típicamente una villa o pueblo con una numerosa población de judíos, en Europa Oriental y Europa Central, antes del genocido judío (Holocausto).

viernes, 20 de julio de 2018

Declaración de IJAN Argentina ante la nueva ley sionista de "estado-nación"


La sede principal del sionismo, su criatura, es decir el así llamado Estado de Israel, ha oficializado su política de apartheid a través de una "ley" que lo establece como "Estado-Nación del pueblo judío".

De esta forma, preparan el terreno para la anexión de la Cisjordania, como la nueva etapa del proceso genocida de limpieza étnica iniciado desde la invasión del sionismo a Palestina a principios del siglo XX y realizado en forma dramática durante la Nakba (1947/1948), cuando la mayor parte de la población palestina autóctona fue expulsada de sus tierras, de sus aldeas, campos de cultivos, fábricas y comercios mediante masacres y amenazas.

Buscan, por lo tanto, apoderarse del remanente de Palestina. Para esto, pretenden, a través de una legislación (como si se pudiera), eliminar el milenario vínculo del Pueblo Palestino con su tierra, reduciéndolo a ciudadanos de segunda categoría en su propio territorio, cercenando sus derechos básicos, usurpando su cultura, negando su historia, y empujarlos cada vez más hacia los cada vez más reducidos bantustantes. 

IJAN Argentina denuncia y condena categóricamente este nuevo intento de naturalizar la usurpación de tierras palestinas por un lado, y de usurpar la identidad de lxs judíxs por el otro. Reafirmamos: el Estado Nación de lxs judíxs no es "Israel". "Israel" es una creación militarista del colonialismo europeo que ha usurpado Palestina y que lo viene haciendo con impunidad gracias al apoyo del imperialismo de EEUU y a complicidad implícita de lxs así llamadxs "líderes de la comunicad internacional", que "miran con preocupación" o "condenan" las repetidas violaciones del Derecho Internacional cometidas por este régimen criminal y genocida, en particular los derechos humanos del Pueblo Palestino, pero que, salvo honrosas excepciones, no aplican ninguna sanción.

Llamamos a los Pueblos del mundo a apoyar la Resistencia Palestina a este oprobio. Una de las formas concretas es atender el llamado palestino al Boicot, la Desinversión y Sanciones (BDS) contra el sistema genocida racista, militarista de apartheid que continúa pretendiendo, a través de masacres, encarcelamientos, demoliciones de barrios y tretas diplomáticas y legales, usurpar la Palestina histórica.

IJAN Argentina

miércoles, 10 de mayo de 2017

Nunca Más para Nadie

Desde JUNTS- Associació Catalana de Jueus i Palestins, IJAN- Red Judía Antisionista Internacional -, y el Instituto de Derechos Humanos de Cataluña, celebramos la Resolución en Defensa del Derecho Internacional Humanitario (DIH) y de los Derechos Humanos (DDHH) del pueblo palestino, aprobada con los apoyos de BEC, ERC, PSC y la CUP, más la abstención de Convergencia, en la Comisión de Presidencia, Derechos de Ciudadanía, Participación, Seguridad y Prevención el pasado 19 de abril en el Ayuntamiento de Barcelona.
Se trata de un primer paso en la defensa de los DDHH y del DIH, y especialmente en su aplicación a nivel global, ya que implica trabajar para que las violaciones de estos derechos por los Estados, instituciones o empresas en cualquier parte del mundo puedan ser tenidas en cuenta en los mecanismos de contratación y compra pública del Ayuntamiento. De esta manera Barcelona dejará de ser cómplice de la vulneración de los DDHH y el DIH.
La moción recoge una preocupación por la constante violación de estos derechos en Palestina por parte del Estado de Israel, sus instituciones y sus empresas, pero también sobre cualquier empresa que esté directamente relacionada con estas vulneraciones, ya sea en Palestina o en otros lugares del mundo.
También reconoce la legitimidad de iniciativas y campañas no violentas promovidas por la sociedad civil palestina e internacional para reivindicar la defensa de los DDHH y del DIH en Palestina, así como mantiene la firmeza y el compromiso en la protección de la libertad de expresión y libertad de asociación.
Desde las entidades firmantes:
Vemos con preocupación la noticia aparecida en La Vanguardia el día 26 de abril, que afirma que la “comunidad judía” ve en esta resolución “un poso de antisemitismo”.
En primer lugar queremos aclarar que no existe una única comunidad judía, sino una diversidad de comunidades. Judaísmo e identidad judía abarcan una variedad de expresiones religiosas y seculares y un conjunto robusto y variado de tradiciones, culturas y experiencias vividas. En este sentido, los colectivos a los que da voz el artículo son unas específicas comunidades religiosas y que no recogen la opinión de ciudadanas y ciudadanos judías no adscritos. Las comunidades de IJAN y JUNTS, representamos otra opinión y presentamos este manifiesto en apoyo a la moción aprobada por el Ayuntamiento de Barcelona, no sintiéndonos representadas por las comunidades anteriormente mencionadas ni por sus declaraciones.
Además, nos preocupa la práctica de asignar a cualquier crítica a la política sionista del Estado de Israel la etiqueta de ‘antisemitismo’. Implica una banalización del antisemitismo, diluye su comprensión, hace cada vez más difícil luchar contra él y es dañina. El antisemitismo debe perseguirse, cómo cualquier forma de racismo.
Entendemos el antisemitismo como discriminación, violencia o estereotipos hacia las personas judías por el hecho de ser judías y que se ha manifestado históricamente en la desigualdad estructural, en la expulsión y en el genocidio, con el ejemplo más conocido del genocidio nazi en Europa.
Por otra parte, las personas israelíes son las ciudadanas del Estado de Israel, en su mayoría judía, seculares o religiosas. Tienen una diversidad de posturas en el ámbito político, en las que se incluye el antisionismo, y también en la identidad religiosa.
El Estado de Israel tiene al sionismo como fundamento ideológico, una ideología basada en un nacionalismo excluyente, en el contexto del auge de los nacionalismos europeos. El sionismo es un colonialismo de asentamiento, fomentado y patrocinado por las potencias coloniales de la época, y siendo su acto fundador la expulsión por la fuerza del 70% de la población palestina en 1947, 750.000 personas, cuyas descendientes siguen viviendo en el exilio, o en otras partes del país. El Estado se vale de innumerables leyes que discriminan sin ningún miramiento a las personas de la población no-judía, en su mayoría población palestina, constituyendo a todas luces un ejemplo de segregación o Apartheid, según el término acuñado en la antigua Sudáfrica.
Es por ello que los y las miembros de judías de JUNTS, IJAN y de otros colectivos, nos oponemos al sionismo, por ser el fundamento de las políticas racistas y colonialistas del Estado de Israel, y por lo tanto, ser antisionista es ser antirracista. Criticar a Israel es un derecho democrático como lo es la crítica a cualquier otro estado.
Luchar contra el antisemitismo es también denunciar de qué manera las definiciones imprecisas, o fraudulentas del antisemitismo tienen un impacto perjudicial en los movimientos por la justicia. Estas definiciones arbitrarias y superficiales son utilizadas a menudo para defender las políticas israelíes insertadas en la elaboración de discursos islamófobos a nivel global.
La campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS), es una campaña antirracista y no violenta iniciada por la sociedad civil palestina en 2005, y que pide que se aplique el Boicot, las Desinversiones y Sanciones al Estado de Israel, y a sus instituciones, así como aquellas empresas que se aprovechan de la ocupación y colonización de Palestina. Es una llamada a la solidaridad internacional de la sociedad civil y pide que se desarrolle hasta que se respeten las tres reivindicaciones basadas en la legalidad internacional: devolución de las tierras ocupadas desde 1967 y destrucción del Muro, derecho al retorno de las personas refugiadas e igualdad de derechos para la población palestina que vive dentro del Estado de Israel. El BDS es una herramienta de lucha no violenta que cuenta con nuestro apoyo y participación activa.
Acusar de antisemitismo a quien promueve el respeto de los DDHH, perjudica y banaliza las verdaderas manifestaciones de antisemitismo que, teniendo en cuenta el auge de los partidos políticos y movimientos de extrema derecha que cogen fuerza en los últimos tiempos tanto en Europa como en Estados Unidos, nos llama a estar alertas frente a estas orientaciones.
Por todo ello, las entidades firmantes no seremos cómplices de la instrumentalización y el abanderamiento que hace Israel de algunas comunidades judías del mundo para justificar políticas de colonización sistemática y ocupación ilegal.
Como afirma “Jewish Voice for Peace* “Nunca más para nadie” significa para toda la humanidad. Nunca más para nadie significa inspirarnos en nuestras historias y mantenernos firmes en contra de todas las discriminaciones. Es por ello que hacemos un llamamiento a estar unidas en la defensa de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario, como uno de los mecanismos necesarios para la descolonización de Palestina, y permitir que se desarrollen sociedades libres en Palestina y en todo el mundo.

*Jewish Voice for Peace es una comunidad judía de EEUU formada por miles de personas que defiende un proyecto de igualdad de derechos entre palestinas y judías.

miércoles, 19 de abril de 2017

Marwan Barghouti, por los presos políticos palestinos, en The New York Times


Traducción de "Por qué estamos en huelga de hambre en las prisiones israelíes" (Why we are on hunger strike in Israel's prisons", publicado en el New York Times, 16 de Abril de 2017)








Prisión Hadarim, Israel - 

Después de pasar los últimos 15 años en una
prisión israelí, he sido testigo y víctima del sistema ilegal de
arrestos arbitrarios y malos tratos a prisioneros palestinos.

Después de agotar todas las otras opciones, decidí que no había más
remedio que resistir a estos abusos haciendo una huelga de hambre.
Unos mil prisioneros palestinos han decidido participar en esto, que
comienza hoy, el día que observamos desde aquí como el Día de los Prisioneros.

La huelga del hambre es la forma más pacífica de resistencia
disponible. Inculca dolor únicamente a quienes participan y a sus
seres queridos, con la esperanza de que sus estómagos vacíos y su
sacrificio ayuden a que el mensaje resuene más allá de los confines de
sus células oscuras.

Décadas de experiencia han demostrado que el sistema inhumano de
ocupación colonial y militar de Israel pretende romper el espíritu de
los prisioneros y la nación a la que pertenecen, infligiendo
sufrimiento a sus cuerpos, separándolos de sus familias y comunidades,
utilizando medidas humillantes para obligarlos a la subyugación. A
pesar de tal tratamiento, no nos rendiremos a él.

Israel, la potencia ocupante, ha violado el derecho internacional de
múltiples maneras durante casi 70 años, y sin embargo se le ha
concedido la impunidad de sus acciones. Ha cometido violaciones graves
de los Convenios de Ginebra contra el pueblo palestino; Los presos,
incluidos hombres, mujeres y niños, no son la excepción.

Tenía sólo 15 años cuando fui encarcelado. Tenía apenas 18 años cuando
un interrogador israelí me obligó a abrir las piernas mientras yo
estaba desnudo en la sala de interrogatorios, antes de golpear mis
genitales. Me desmayé del dolor, y la caída resultante dejó una
cicatriz eterna en mi frente. El interrogador se burló de mí después,
diciendo que yo nunca procrearía porque la gente como yo sólo dan a
luz a terroristas y asesinos.

Unos años más tarde, estaba otra vez en una prisión israelí,
dirigiendo una huelga de hambre, cuando nació mi primer hijo. En lugar
de los dulces que solemos distribuir para celebrar tales noticias,
entregué sal a los demás prisioneros. Cuando él apenas tenía 18 años,
fue detenido y pasó cuatro años en prisiones israelíes.

El mayor de mis cuatro hijos es ahora un hombre de 31. Sin embargo,
aquí estoy todavía, persiguiendo esta lucha por la libertad junto a
miles de prisioneros, millones de palestinos y el apoyo de tantos en
todo el mundo. Qué pasa con la arrogancia del ocupante opresor y sus
partidarios que los hace sordos a esta sencilla verdad: Nuestras
cadenas se romperán antes que nosotros, porque es la naturaleza humana
atender el llamado a la libertad sin importar el costo.

Israel ha construido casi todas sus prisiones dentro de Israel en
lugar de en el territorio palestino ocupado. Al hacerlo, ha
transferido ilegal y forzosamente civiles palestinos al cautiverio, y
ha utilizado esta situación para restringir las visitas familiares e
infligir sufrimientos a los prisioneros a través de largos transportes
bajo condiciones crueles. Los derechos básicos que deberían ser
garantizados por la ley internacional -incluidos algunos dolorosamente
garantizados mediante anteriores huelgas de hambre- se convirtieron en
privilegios que su servicio de prisiones decide concedernos o privarnos.

Los prisioneros y detenidos palestinos han sufrido tortura, tratos
inhumanos y degradantes y también muchos casos de negligencia médica.
Algunos han sido asesinados mientras estaban detenidos. Según el
último recuento del Club de Prisioneros Palestinos, alrededor de 200
prisioneros palestinos han muerto desde 1967 debido a tales acciones.
Los prisioneros palestinos y sus familias también siguen siendo el
blanco principal de la política de Israel de imponer castigos colectivos.

A través de nuestra huelga de hambre, buscamos el fin de estos abusos.

En las últimas cinco décadas, de acuerdo con el grupo de derechos
humanos Addameer, más de 800.000 palestinos han sido encarcelados o
detenidos por Israel, lo que equivale a alrededor del 40 por ciento de
la población masculina del territorio palestino. Hoy en día, unos
6.500 siguen encarcelados, entre ellos algunos que tienen la triste
distinción de mantener registros mundiales durante los períodos más
prolongados de detención de presos políticos. Casi no hay una sola
familia en Palestina que no haya soportado el sufrimiento causado por
el encarcelamiento de uno o varios de sus miembros.

¿Cómo dar cuenta de este increíble estado de las cosas? Israel ha
establecido un doble régimen jurídico, una forma de apartheid
judicial, que proporciona una impunidad virtual para los israelíes que
cometen crímenes contra palestinos, mientras que criminaliza la
presencia y resistencia palestinas. Los tribunales de Israel son una
farsa de la justicia, claramente instrumentos de ocupación colonial y
militar. Según el Departamento de Estado, la tasa de condenas para los
palestinos en los tribunales militares es de casi el 90 por ciento.

Entre los cientos de miles de palestinos a los que Israel ha llevado
cautivos se encuentran niños, niñas, mujeres, parlamentarios,
activistas, periodistas, defensores de derechos humanos, académicos,
figuras políticas, militantes, transeúntes, familiares de prisioneros.
Y todos con un objetivo: enterrar las aspiraciones legítimas de una
nación entera. Sin embargo, las cárceles de Israel se han convertido
en la cuna de un movimiento duradero para la autodeterminación de los
palestinos.

Esta nueva huelga de hambre demostrará una vez más que el movimiento
de los presos es la brújula que guía nuestra lucha, la lucha por la
Libertad y la Dignidad, el nombre que hemos elegido para este nuevo
paso en nuestro largo camino hacia la libertad. Las autoridades
israelíes y su servicio penitenciario han convertido los derechos
básicos que deben garantizarse en virtud del derecho internacional
-incluidos los dolorosamente garantizados mediante anteriores huelgas
de hambre- en privilegios que deciden concedernos o privarnos.

Israel ha intentado calificarnos a todos como terroristas para
legitimar sus violaciones, incluyendo detenciones arbitrarias masivas,
tortura, medidas punitivas y severas restricciones. Como parte del
esfuerzo de Israel por socavar la lucha palestina por la libertad, un
tribunal israelí me condenó a cinco penas de cadena perpetua y a
cuarenta años de prisión en un juicio político que fue denunciado por
observadores internacionales.

Israel no es el primer poder ocupante o colonial que recurre a tales
expedientes. Todo movimiento de liberación nacional en la historia
puede recordar prácticas similares. Es por eso que muchas personas que
han luchado contra la opresión, el colonialismo y el apartheid están
con nosotros. La campaña internacional para liberar a Marwan Barghouti
y a todos los presos palestinos con el ícono antiapartheid Ahmed
Kathrada y mi esposa Fadwa, inaugurada en 2013 desde la antigua celda
de Nelson Mandela en Robben Island, han contado con el apoyo de ocho
premios Nobel de la Paz, 120 gobiernos y cientos de líderes,
parlamentarios, artistas y académicos de todo el mundo.

Su solidaridad expone el fracaso moral y político de Israel. Los
derechos no son otorgados por un opresor. La libertad y la dignidad
son derechos universales que son inherentes a la humanidad, para ser
disfrutados por cada nación y todos los seres humanos. Los palestinos
no serán una excepción. Sólo terminar la ocupación terminará con esta
injusticia y marcará el nacimiento de la paz.


lunes, 17 de abril de 2017

Carta de IJAN a los dirigentes del Sindicalismo uruguayo





A los dirigentes del Sindicalismo uruguayo,


Desde nuestra posición anticolonialista y antiracista, manifestamos la esperanza de que el Estado de Israel no torne en peones de su propaganda a determinados líderes "sindicalistas" quienes, como trascendido a través de la prensa, hacen la vista gorda al colonialismo y la limpieza étnica en Palestina. Aceptando una invitación oficial por parte de la Histadrut, instrumento reconocido por su rol netamente colonizador y su inherente racismo, estos sindicalistas actúan como títeres en una campaña de "lavado de cara" a los crímenes históricos del colonialismo antipalestino.


Sería un duro golpe para todo el movimiento sindical latinoamericano semejante complicidad miope, llegando al punto de negar las política de exterminio inherentes del proyecto colonial del Estado de Israel contra el pueblo originario de Palestina, el cual hoy vive en una grave situación de Apartheid, como denunciado por varios expertos en Derecho Internacional y exponentes sudafricanos de la lucha antiapartheid, como Desmond Tutu.

Igual de indignante, por lo falsificador y malintencionado, es el intento de difamar con las ya gastadas acusaciones de "antijudaísmo", al movimiento no-violento por los derechos inalienables palestinos conforme al derecho internacional y las Resoluciones de la ONU, denominado BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones). Dicho Movimiento, al igual que su homónimo sudafricano, vencerá de la mano del resto de la Resistencia Palestina al Apartheid israelí más temprano que tarde, a pesar de "sindicalistas" que prefieran posicionarse a contramano de la historia.

Red Internacional Judía Antisionista - IJAN
International Jewish Anti-Zionist Network
 
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